Los libros de Tamar

Conocí a Tamara Kamenszain a principios de los 70 en la redacción de la revista 2001, en la que colaborábamos (junto a Miguel Grinberg, Tomás Eloy Martínez, etc. etc.) y recuerdo que Tamara o Tamar escribió en agosto de 1983 la primera nota sobre la revista Literal que estaban por lanzar Osvaldo Lamborghini, Germán García, Luis Guzmán y Ricardo Zelarrayán, aunque sin firmarla (ni con sus iniciales T.K.), como truco o burla anónima contra la ilusión apropiadora de las firmas, mientras yo -menos vanguardista pero con alguna audacia- firmaba en ese mismo número dos notas sobre el divorcio y la participación del FLH en las movilizaciones populares de aquel año en Ezeiza y Plaza de Mayo. Después la perdí de vista en mi peregrinación hacia el norte del continente, en medio de la diáspora argentina de tiempos de dictadura.

A lo largo de los años, Tamara/Tamar publicó libros de ensayo, poesía y artículos varios pero la recuerdo sobre todo como poeta. Volvimos a encontrarnos en los años 90 tras la muerte de Néstor Perlongher y más aun a partir del 2006 tras la de su querido Héctor Libertella. En septiembre de 2012 leyó en la primera fecha del ciclo de poesía al aire libre Plaza de Lengua, que organizábamos con Ariel Idez en la placita Boris Spivakow, Museo del Libro y de la Lengua. Leyó ahí su poema “La novela de la muerte”, parte del libro que había titulado La novela de la poesía, donde se preguntaba qué era escribir poesía y si eso no era hablar de la muerte.

Hoy, 28 de julio de 2021, la evoco en el mismo día de su partida con sus propias palabras finales de aquel verso: “Conclusión: entre el dolor y la alegría/ de estar viva/ escribir poesía para mí/ es dar y recibir una promesa/ de supervivencia/ hay corte de verso pero también hay/ un verso que se encabalga con otro/ si van de la mano ¿cuentan algo?/ no sé pero te aseguro/ que con toda el alma quieren seguir contando/ para que mañana si me queda tiempo/ yo te pueda pasar en claro mi cuaderno/ escribirte por ejemplo un ensayo titulado/ LA NOVELA DE LA POESÍA./ ¿Será eso hablar de la muerte?/ Vos sabrás…”