La Coyote

A fines de 1974 o principios del 75 entrevisté a la recientemente fallecida Margo St James, pionera de la sindicalización de prostitutas en San Francisco, para la breve revista argentina Algún Día, dirigida por Osvaldo Daniel Ripoll. Tipeada a máquina en una Olivetti portátil, la nota fue enviada por carta desde SF a la redacción en Editorial Década, Suipacha 323, 2do piso, Buenos Aires. No llegué a ver su publicación en aquel momento pero quedó guardada en casa de mis viejos: salió en el número 3 s/f de la revista en 1975. La rescaté en los 80 y vi que había salido a doble página con el título “Coyote. La rebelión de las marginadas”. El título original debía ser “La rebelión de las putas” con volanta “Coyote: reportaje a Margo St James”. Se trata de un reportaje básico -no una entrevista pregunta/respuesta- con testimonios de Margo sobre la organización Coyote y su antecedente WHOM: Putas, Amas de Casa y Otras Madres. Puede descargarse en PDF desde aquí:

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Fuga a cuatro voces

Apenas se publicó la primera edición de Correrías de un infiel, El Anartista me entrevistó y editó como conversación polifónica -en realidad, un ataque a cuatro manos de Gabriela Stoppelman, Federico Barea, Paz Bustamante y Emmanuel Muleiro- esta entrevista en la que debí responder preguntas sobre el coronel Manuel Baigorria, los crotos, el deseo, la esclavitud, el arco y la lira…

Fragmentos de ese texto -que presenta en tipografía redonda las palabras del colectivo editor, en negrita esas mismas palabras destacadas y en cursiva mis respuestas- incluyen cuestiones como esta: “Una entrevista, habitualmente, es una escena en la que hay dos personas y es mejor incluso si no hay fotógrafo. Si te entrevistan varios, te ponés a la defensiva“. Eso es lo que queremos, intimidarte. Por eso somos cuatro y nos sentamos en círculo. “Roland Barthes ha escrito páginas interesantes sobre el terrorismo de la pregunta: en toda pregunta hay implícito un saber, un poder, un cuestionamiento“.

Me intimidaron. Respondí apurado. Algunos momentos salieron bien. Titulada “La fuga de Bai”, fue publicada en El Anartista nro 21, noviembre 2005. No la encontré digitalizada en la web, así que la subo por aquí en pdf. Tiene seis páginas.

Para las fiestas

Chistes aparte, este libro recoge la versión final de un texto pronunciado originalmente como intervención en distintos ámbitos (Centro Cultural Rojas, museo MACBA, Centro de Investigaciones Antifascistas CIA) que indaga sobre la captura contemporánea de la orgía como servicio y entretenimiento e invoca las potencias rituales tradicionales de la fiesta orgiástica. La bibliografía incluye a Bataille, Barthes, Deleuze y Guattari, Lamborghini, Perlongher, Pizarnik, Sade… Impreso en noviembre de 2020, n direcciones realizó una tirada de doscientos ejemplares numerados para una edición en papel de 320 grs. con un dibujo original del autor (moi).

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Perlongheada

En la placita que hace unos años, junto a Ariel Idez, bautizamos “Plaza de la Lengua” para dar nombre a un ciclo de lecturas (que no diré “al aire libre” porque tengo mis dudas sobre la libertad del aire) de poesía a cielo abierto, este domingo 20 de diciembre se homenajea al aniversario de nacimiento de Néstor Perlongher en 1949. Su fecha fue en realidad el 24 de diciembre pero él la detestaba porque su familia obligatoriamente celebraba el nacimiento de Jesús con el suyo. Dicen que es mala suerte festejarlo con anticipación, pero dado que Néstor ya ha fallecido hace tanto (en noviembre del 92, de sida) ¿qué más le puede pasar de malo? Por adelantarnos cuatro días… Por cuatro días locos que vamos a vivir…. Vénganse y nos vengaremos del aislamiento de la maldita pandemia.

De apellidos criollos

Cristian De Napoli recomienda Correrías de un infiel en su página de Facebook con estas palabras:

Sólo de algo estoy seguro: si Baigorria fuese, pongamos, vasco (como su apellido) o bretón, o europeo en general, ¡todo el mundo hablaría de sus libros editadísimos por Anagrama!! Y hablaríamos de la gran novela autobiográfica, o literatura de autoficción, ¡de Baigorria a Carrere pasando por el noruego Knausgard y no sé qué croata!!

Pero como es criollo y encima chúcaro -y se la pasó viajando en vez de sentarse a mimar críticos & editores- aquí lo tenemos, sólo leído y defendido por impresentables como yo. ¿O no?

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Otro ensayo amoroso

Matías Moscardi escribió para Bazar Americano una reseña de esta novela en agosto de 2016 pero que encuentro recién ahora. Dice:

«Los hombres felices no tienen historia» escribía Beatriz Sarlo en El imperio de los sentimientos. Después de leer Llévatela, amigo, por el bien de los tres, de Osvaldo Baigorria, queda abierta la radicalidad de ese enunciado: ¿no es, acaso, todo relato amoroso una novela de separación, literalmente, en el sentido de que se encuentra fundado sobre un faltante que, como tal, deriva en un carácter fragmentario, metonímico, tragicómico del texto? ¿Cómo descontar el dolor, el odio, la decepción –en una palabra: el desamor– de la fábula amorosa? ¿No es sólo el revés amoroso, su negativo, lo único que se puede contar como resto de esa fábula? «El amor no puede nada contra la muerte que lleva dentro de sí.» escribe Eduardo, el narrador de la novela. El amor embarazado de la muerte: el amor que da vida a lo otro de la vida. Ésta es la figura central de la novela de Baigorria, que se puede leer en la línea de los ensayos clásicos sobre el amor: desde el Ars amatoria, de Ovidio, pasando por Del amor, de Stendhal, hasta el El arte de amar, de Erich Fromm, y los Fragmentos de un discurso amoroso, de Roland Barthes.

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Cabeza ranquel

“La cabeza del cacique” es el probable título de esta obra de Florencia Bohtlingk que en su versión más terminada recibe hoy desde la vidriera a cada visitante que entra a la galería de arte PM (“Para mí”, en este día), a ver la muestra que Flor comparte con Javier Barilaro y Nicolás Dominguez Nacif: “selvas oscuras, bárbaros sin oficio ni beneficio, litorales marrones y mares fluviales sin calado suficiente para ser navegados”, al decir de Alfredo Aracil en su texto de sala. Agrego: en la muestra hay misas paganas, paisajes umbanda, lluvia de plagas y contagios de pampa y trópico. Sólo sé del origen de este cuadro, porque la cabeza en cuestión fue la del cacique Mariano Rosas en la ceremonia de entrega de restos a descendientes y referentes indígenas en el Museo de Ciencias Naturales de la Plata hace dos décadas, ceremonia que presencié y que relaté a Florencia a través de una imagen que me quedó grabada, una imagen que va del recuerdo al relato y se convierte en dos: cabeza y cráneo, lonko y hueso, La Plata y Leubucó. Leer más “Cabeza ranquel”