Ciudad viral

“La ciudad es un virus” podría haber sido el título de esta nota, o “el problema son las grandes ciudades”  (también “con la pandemia se nos tapa la boca y se nos prohíbe el beso”, si se le quiere dar otro sesgo). La revista chilena Viernes titula -tal como lo hice en este blog- “El nuevo orden de los cuerpos” a la entrevista en la que se redondea el tema que desarrollé por aquí y eso también está ok: cada editor/a con su manual y cada maestra/o con su librito. Pero por razones de espacio no salieron todas las preguntas y respuestas que intercambié por mail con Nicolás Violani. Acá las reproduzco en su forma original, con el añadido de un par de párrafos que quedaron grabados en charla por videollamada.

  • ¿Cómo te ha golpeado esta crisis sanitaria? ¿Frenó algún proyecto en particular en el que estuvieras trabajando o que estaba por ocurrir? ¿Cómo estás viviendo estos días de confinamiento?

No, si la estoy pasando bomba, como preso domiciliario sin tobillera electrónica pero con el policía metido en la cabeza. Ya más en serio, siento nostalgia por la fiesta, el encuentro nocturno, la multitud en danza, el olor al cuerpo que transpira ahí al lado. También siento nostalgia por el placer trivial y mínimo de sentarme a leer los periódicos en un café o tomarme un trago en un bar. Hubo además un recorte brutal de mis ingresos, ya que las crisis les vienen como anillo al dedo a los burócratas para que cajoneen u olviden contratos y a los capitalistas dueños de medios de comunicación, por ejemplo, para postergar pagos indefinidamente y que nadie responda a un teléfono.  Pero no puedo quejarme, hay millones que están muchísimo peor. Leer más “Ciudad viral”

Pantera en San Francisco

A mediados de los 70, San Francisco era un faro continental para todas las promesas de libertad, tolerancia y convivialidad entre diversas orientaciones y estilos de vida. Llegar a esa ciudad por tierra, vendiendo artesanías en el camino a través de un subcontinente latinoamericano hundido en dictaduras, prejuicios y terrorismo policial incluso en democracias, fue más que recibir una bocanada de oxígeno, fue como arribar al paraíso (un paraíso ilusorio se vería luego, porque el capitalismo avanzado ya tenía preparados sutiles aparatos de captura). Néstor Perlongher sabía que aquel era mi norte, y en el último encuentro que tuvimos en el bar Vesubio de Buenos Aires a fines del 73 me propuso que, si llegaba, fungiera de corresponsal del FLH (para publicar en el boletín Somos, que sin embargo pronto desaparecería en medio de la represión y la crisis económica). Ante el lamentable estado en el que se hundía Argentina, con el crecimiento de la ultraderecha y el accionar impune de la Triple A, me pareció que debía mostrar la postal escrita de una ciudad en la que podían expresarse las disidencias sexuales sin represión institucional, en público y completamente fuera del armario. Entre las crónicas escritas en aquellos años -un reportaje a la organización de putas Coyote y otra sobre la oferta porno, ambas publicadas en la revista Algún Día-, “La batalla homosexual en San Francisco” quedó inédita, olvidada incluso por el autor, hasta ser rescatada de enmohecidos archivos por Juan Pablo Queiroz y difundida por el blog Moléculas Malucas.

El texto hoy puede parecer demodé, con su léxico antiguo y pretensiones didácticas; por ejemplo, explicar “paqui” o avisar que “gay” era sinónimo de homosexual (ya que ese término inglés aún no se había popularizado en el Sur lejano), además de observaciones apresuradas sobre la existencia o inexistencia del chongo que podrían dar lugar a discusiones teológicas sin sentido. Sepan disculpar: el autor tenía 25 años y transitaba de una vivienda a otra en su nomadismo californiano, trabajando transitoriamente como artesano, canillita y repartidor de diarios gratuitos o en lo que podía para ganarse la vida. No contaba con máquina de escribir portátil y el artículo debe haber sido tipeado de apuro en una máquina prestada dentro de una mansión de ricos cercanos a Palo Alto donde este cronista ad honorem se ocupaba de lavar los vidrios de las ventanas (tenían muchas ventanas). Leer más “Pantera en San Francisco”

La vuelta al reino en un acto

gabriel baggio

Me convocaron a escribir Gabriel Baggio y la galería Hache para la muestra “Matar y morir” que se puede visitar hasta el 30 de abril en ArteBA Special Online. La inauguración fue por fortuna dos días antes del comienzo de la cuarentena en Argentina y el texto que escribí un mes antes del impacto del coronavirus (con versión en inglés de Jane Brodie al final del catálogo de la galería), es el siguiente:

Aquí se convoca al matar y al morir como expresiones de vida. Y como hechos básicos de la existencia. No matar o morir, binarismo inútil y oposición peligrosa, apta para toda guerra. Lo contrario: la conjunción y que hay entre matar/morir fue central para el artista inspirado por un instante. Ese instante en el que se aprieta un gatillo, alguien muere y alguien nace. En dos hemisferios, Pegasus del Sur y del Norte. En varias fases, de la destrucción a la creación, de la batalla a la contemplación. De la contemplación de la batalla, a la creación de lo que será destruido.

La escena de encuentro con la muerte violenta es un lugar común secreto y una disyuntiva más cotidiana de lo que se piensa. Claro que se prefiere no pensar, puede ser insoportable. También estetizable: cuerpos revueltos en la misma tierra bajo la mirada del cielo pueden ser naturaleza muerta o still life, que es vida fija. O dead life: la vida muerta, la muerte-vida. La vida revuelta con la muerte que siempre da naturaleza. Fija que parece inmóvil y sin embargo se mueve. Leer más “La vuelta al reino en un acto”

El nuevo orden de los cuerpos

jornadas perlongher“Con el episodio del sida se estaría dando una expansión sin precedentes de la influencia y del poder médicos, gracias a la caja de resonancia de los medios de comunicación”. Me encuentro con esta frase de Perlongher mientras sigo en cuarentena tipeando antiguas cartas de aquél barroco de trinchera. Intento reemplazar sida por coronavirus en el nuevo orden de los cuerpos, y tropiezo con las obvias diferencias y las no tan obvias semejanzas: ya no se trata de prohibir el contacto entre ciertos órganos sino todo contacto físico; ya no es el semen y la sangre sino hasta la saliva y la piel lo que cae bajo la prohibición; ya no son algunas prácticas y ciertas minorías sino la población entera la que cae bajo control. Leer más “El nuevo orden de los cuerpos”

Las moléculas de las malucas

grupo politica sexual perlongherUna página web que quiere “desempolvar archivos olvidados y memorias fuera del margen” se nombra a sí misma Moléculas malucas en homenaje a un grupo de estudios surgido en San Pablo en 1982 de la mano de Néstor Perlongher, entre otras, e inicia sus actividades publicando el documento de ese otro grupo (Política Sexual) que diez años antes, en 1972, comenzó a producir en Buenos Aires la investigación “La moral sexual en Argentina”. Catalina Trevisacce y Mabel Bellucci analizan este documento y lo reproducen íntegro por aquí.

La revuelta en cuarentena

Me parece sospechoso -sin abonar a ninguna teoría conspirativa en curso- que del reguero de revueltas y manifestaciones masivas del 2019 (Hong Kong, Chile, Francia, Cataluña, Ecuador, Bolivia, Colombia, Líbano, Irak, Haití…) se haya pasado al estado de cuarentena global, con toques de queda incluídos en algunos sitios, del 2020. Una relación de causa-efecto entre esa insubordinación global y la emergencia del coronavirus es por el momento improbable pero la coincidencia no deja de ser significativa. Como si este virus, aun con sus efectos disruptivos en las ganancias de las corporaciones, fuese mandado por el cielo de Oriente para que los Estados (el chino en primer lugar, y luego los demás) pudiesen aplacar la protesta y extender a un nivel inédito la vigilancia y el control sobre sus poblaciones.Quizá después de este experimento, el mundo esté listo para una guerra de grandes proporciones y los sufridos pueblos deban soportar aun más el aumento de la penuria.

Aviso: esta reflexión no es un cuestionamiento a medidas de seguridad básicas para protegerse y proteger de un virus a las personas más vulnerables, máxime teniendo en cuenta los sistemas de salud pública precarios en la mayoría de los países; tampoco es una crítica al manejo de la crisis por el actual gobierno argentino y mucho menos un apoyo a protestas de balcón, cantos de himnos nacionales, cacerolazos y twitazos de indignados por la pérdida de ganancias y privilegios, entro otros que quizá se vuelvan aun más dementes en su encierro. Las auténticas protestas se ven en la calle. Y las que se diseminaron por distintos países durante el 2019, con todas sus diferencias y excepciones, tenían como fondo común el malestar por las condiciones de vida que impone el capitalismo y el autoritarismo en el querido planeta Tierra. Hoy toda esa revuelta en ciernes quedó en cuarentena.

Continuará…

Cartas desde el exilio interior

Después del 24 de marzo de 1976, Néstor Perlongher estuvo recluido en distintos domicilios (incluído el departamento de su familia paterna en Avellaneda, y una estadía en la cárcel de Villa Devoto) hasta recalar en La Tablada, desde donde me escribió las cartas que recibí en mi cabaña de Canadá y compilé en Un barroco de trinchera, Mansalva, 2006. Hoy, recluido en mi domicilio porteño por el virtual Estado de Sitio* que provocó el coronavirus, me dedico a pasar a la computadora unas nuevas (para mí) cartas de Perlongher que habían quedado extraviadas en una vieja valija de cuero en la cabaña canadiense para una futura reedición de este libro.

perlongher un barroco de trinchera Leer más “Cartas desde el exilio interior”

La condición humana devuelta al reino animal

gabriel baggio matar y morirUna reseña en ArteBa de la muestra “Matar y morir” de Gabriel Baggio en galeria Hache conecta a las cerámicas esmaltadas, pintura de osa rugiente en rojo sobre fondo oscuro  y dibujo en lápiz de oso muerto en los bosques canadienses, con una graciosa relación acerca de la mezcla entre “Osvaldo” y “grizzly” que podría haber dado como resultado el título “Ozzy”: qué imaginación. Leer más “La condición humana devuelta al reino animal”

Mátase

gabriel baggio matar y morir

Se mata o se paga por matar, cuando no somos capaces, a todo aquel que sepa hacerlo.

Se mata o se delega en carniceros, matarifes, pescadores y cocineros la ejecución y proceso de carne de aves, vacas, cerdos, ovejas, peces, mariscos.

Se mata o se encarga a alguien que mate por supervivencia, para comer o abrigarse. Al cazador le está vedado sentir empatía por su presa al momento de disparar la flecha o la bala, pero si sólo mata para comer, su falta será transitoria y hasta razonable.

Se mata por miedo, justificado o no, a un insecto venenoso, a una fiera que ataca y obliga a la defensa propia, a un enemigo real o imaginario: hay fieras humanas. Leer más “Mátase”

To kill or not to kill

gabriel baggio matar morir

Gabriel Baggio inaugura su muestra “Matar y morir” el martes 10 de marzo a las 19 en Galería Hache, Loyola 32, Buenos Aires. Dice el anuncio de la galería que desde 2018 “el artista se encuentra modelando un friso escultórico motivado por las escenas de personas muertas, torturadas y degolladas en la historia de la representación visual occidental. El proceso del modelado en cerámica dejó su huella en una extensa tela que cubrió la mesa de trabajo durante un año y medio. Allí quedaron las marcas materializadas en hongos y grafismos íntimos que el artista convirtió en una pintura de gran formato que da título a la muestra. El encuentro con el relato de Osvaldo Baigorria del libro Sobre Sánchez que describe la escena en la que el escritor se vio obligado a matar un oso grizzly en tierras canadienses, fue el disparador de este cuerpo de obra que permite pensar el matar y morir como expresión de vida… Todos morimos. Todos matamos. Matar es igual que morir: terrible y muchas veces inevitable”.

La gacetilla de prensa completa con el texto de la hoja de sala se puede descargar desde acá.

Leer más “To kill or not to kill”