Y el mundo sigue andando

Escribe Horacio Convertini en Facebook e Instagram sobre El Asador en Pelotas. Relatos posnucleares: «Este libro contiene nueve cuentos que reversionan un atractivo commodity de la ciencia ficción: la vida después del apocalipsis. Mientras Cormac McCarthy, en “La carretera”, construye la desoladora fuga hacia ningún lado de un padre y su hijo pequeño en una Norteamérica hecha cenizas, y Rafael Pinedo, en “Plop”, propone una suerte de Mad Max criollo, Baigorria toma otro camino, que no es –del todo– el de la lucha desesperada por sobrevivir. Tras haber sido devastado por guerras nucleares y desastres climáticos, el mundo de Baigorria sigue andando: hay hambre, sí; todo ha cambiado dramáticamente, también. Pero existe cierto orden restaurado, un contexto en el que la vida social, con sus ganadores y sus perdedores, se ha reacomodado de tal manera que todavía existe lugar para el deseo y el amor. Este cubo Rubik deforme y alucinado, en el que el goce sexual se impone al dolor, eunucos, mutantes, charlatanes de feria, androides, trans, prostitutas, proxenetas y manosantas protagonizan divertidísimas peripecias que subvierten el tópico que las contiene. Los personajes de un cuento pueden aparecer en otro, como el propio Asador en Pelotas que da al título al libro, lo que establece una unidad conceptual. En el posfacio, el autor revela que la mayoría de los relatos que integran este volumen “son efectos dispersos de una idea fallida de novela”. El argumento central del proyecto que quedó en la nada está en el último relato, “Montañas del Uruguay”: la historia de un profeta new age que promete el Shangri La a un desarrapado grupo de sobrevivientes. Será recomendación del miércoles 07/10 en “Descubrir BA”, Radio Ciudad, A M 1110, de 10 a 12».

Se lee in situ por acá y por acá.

La vida después del apocalipsis

Gabriela Baby publicó una entrevista que me hizo hace unos días en la revista Panamá. Dice allí:

«Osvaldo Baigorria acaba de publicar un libro de relatos tan singular y extremo como el resto de sus libros, pero ahora en clave de futuro distópico. El asador en Pelotas. Relatos posnucleares (Blatt & Ríos) es un festín de nueve ¿cuentos? (y un posfacio) -que pueden leerse como sutil novela-, y que cuenta, en clave extrema, un tiempo futuro en el que personajes arrasados por la Tercera Guerra Mundial, el cambio climático y el hambre encuentran -sin embargo- modos de convivir, entenderse y ejercer la solidaridad. Sexo explícito, pampa argentina, humor en sintonía fina, delirio del mejor. A lo que se suma un narrador que cuestiona, observa, critica su propio ejercicio narrativo. En síntesis: Baigorria en estado puro. Fiesta.

«Osvaldo Baigorria publicó su primera novela en 1989 y desde entonces no ha dejado de publicar. Cuentos, novelas, poesía también. Actualmente -y desde hace varios años- vive en Buenos Aires y goza de buena salud. Nos encontramos en el Botánico una mañana excepcionalmente brillante: “Nos podemos sentar al sol, que va a durar poco”, dice y miro el cielo: no es pesimismo, hay nubes. Que la charla fluya, le había propuesto por mail. También le había pasado el punteo de algunos temas: distopía, literatura argentina y tradición, literatura argentina y sexo explícito, humor, solidaridad y empatía, poesía y actualidad. ¿Por dónde comenzar?

«Su último libro, El asador en pelotas trae personajes explícitamente quebrados -gente sin piernas o con un brazo menos, tullidos – en rutinas vitales que se despliegan en un escenario aterrador: la bomba cayó, el mundo está devastado, y los sobrevivientes en la pampa argentina hacen lo que tienen que hacer, es decir, sobreviven. Y organizan también un prostíbulo de servicio automatizado con opciones anales, orales o vaginales, a gusto del consumidor. El tip está en no hay quejas, no hay lamentos, no hay sentido de pérdida, no hay llantos. Y este silencio aturde. Porque además hay humor (negro también) y una veta irónica (muy baigorriana) que va dando pinceladas y destellos a situaciones imposibles, que lógicamente ocurren. El resultado es potente, original y estremecedor. Empecemos por este libro, entonces.

Continuar leyendo «La vida después del apocalipsis»

Distopía, presente y futuro

Tom Máscolo me entrevista para su programa»Al hueso» de La Izquierda Diario sobre El Asador en Pelotas: «una obra atravesada por materiales heterogéneos, personajes que escapan de las identidades y roles impuestos», escribe.»El libro imagina una Argentina post-desastre, atravesada por el cambio climático y la posibilidad de una catástrofe nuclear. ‘Todo esto no está muy lejano de nuestro presente’, plantea Baigorria. También habla del extractivismo y de la naturalización de vivir con el agua y la tierra contaminadas. El deterioro ambiental se combina…. con un empobrecimiento material y con otro de carácter psíquico y espiritual. Frente a eso, desconfía de las respuestas demasiado optimistas: ‘Más que ser pesimista, sospecho del optimismo’. Pero su pesimismo no termina de cerrar la puerta. En sus personajes persiste una búsqueda del deseo, del encuentro con otros y de formas de vida que escapen de las lógicas dominantes».

Se la puede leer por acá.

Postales de un viaje infinito

María Nieves Battistoni (Universidad Nacional de Rosario, CONICET) escribe sobre Postales de la contracultura un artículo para CELEHIS, Revista de Letras Hispanoamericanas, que se presenta con el siguiente resumen:

«En enero de 1974, Osvaldo Baigorria emprende viaje, sin garantías de regreso, hacia la Costa Oeste norteamericana en busca de la vida en comunidad iniciada en los 50 por la Generación beat y continuada, a su modo, en los 60, por los hippies y yippies. Cuarenta años después, recibe el encargo de relatar ese viaje a partir de un “ejercicio de memoria” –que supuso generarla, construirla, editarla– disparado por la revisión del registro fotográfico tomado en aquel entonces. Interesa, por un lado, reflexionar acerca de los movimientos de retrospección e introspección suscitados por la consigna de los editores de Postales de la contracultura. Un viaje a la Costa Oeste (1974- 1984) (Caja Negra 2018), a partir del reconocimiento de dos temporalidades: la del enunciado (década del 70) y la de la enunciación (2018), anudadas a las (auto)figuraciones del joven Baigorria hechas por el periodista y escritor profesional que lo rememora. Por otro, y teniendo en cuenta que las variables autofigurativas se corresponden con la ingenuidad y el desencanto, aproximarse al “saldo imprevisto” de este viaje de emigración, de huida, que identificaría a Baigorria como una “persona sin Estado” (Arendt 1951), una “víctima del capital global” (Bhabha 2013), en las antípodas de la comunidad contracultural imaginada y buscada».

—Publicado bajo el título «Postales de un viaje tardío» en CELEHIS, Revista del Centro de Letras Hispanoamericanas, Año 32, Nro. 46, Mar del Plata, Argentina, 2023 se lo encuentra para leer o descargar en PDF desde el índice del mencionado número de la revista, páginas 160-170, por aquí.

Una excursión a la pampa posnuclear

«El Asador en Pelotas, el nuevo libro de cuentos de Osvaldo Baigorria, lleva un subtítulo que no funciona como adorno, sino como advertencia: Relatos posnucleares» escribe Nicolás G. Recoaro en Tiempo Argentino. «Hubo una guerra –“¿A qué guerra me refiero? A la más temida. La del fin del mundo”–, el mapa global estalló en pedazos, pero algo –tal vez lo más indómito y noble de estos pagos argentos– quedó en pie a la intemperie, en pelotas. Son relatos que se tiran de cabeza a narrar las andanzas y desandanzas de los sobrevivientes.

«En esta cruel gran llanura del chiste donde la Argentina queda en ruinas, el horizonte se transforma en el escenario de una comedia negra y salvaje. Lo que sobrevive entre los escombros no es el Estado ni la institución, sino el amor entre iguales –o mejor dicho, entre desiguales–, ese tópico recurrente que atraviesa toda la obra baigorriana».

Continuar leyendo «Una excursión a la pampa posnuclear»

Cuentos de posguerra

La mayoría de las ficciones que integran este libro son efectos dispersos de una idea fallida de novela proyectada sobre el escenario de un futuro que podríamos llamar postapocalíptico, o apocalíptico a secas, dado que no se sabe bien cuándo termina un apocalipsis y menos cuándo empieza… En ese futuro hipotético hubo una guerra nuclear y algunos de los personajes, como escriben Blatt y Ríos en la contratapa, “son reenviados de un relato a otro creando un efecto novelesco” entre las ruinas de una nación: “Esa nación, esa identidad, se sugiere que puede ser reconstruida a partir del amor entre iguales, pero sobre todo entre desiguales”.

Continuar leyendo «Cuentos de posguerra»

Banquete por María Moreno

En el segundo encuentro de este ciclo organizado por Ana Longoni, Mariela Scafati, María Pía López y Cristina Banegas como contribución al fondo de asistencia para María Moreno hubo más de 300 personas en el Centro Municipal de Arte de Avellaneda, provincia de Buenos Aires.

Psicópatas siglo XXI

Hace 40 años, en diciembre de 1986, el Indio Solari dijo en una entrevista para la revista Cerdos y Peces: “Los psicópatas serán los hombres del siglo XXI”. Ese fue el título del reportaje de Enrique Symns en el que el Indio desarrolló su idea: “De prosperar en el tiempo este orden sistémico en el que vivimos, la personalidad más apta para la supervivencia es el psicópata. Quizá los psicópatas son la desgraciada vanguardia de un nuevo sistema nervioso, aquel que va a poder soportar las rígidas tensiones del orden sistémico”. Y aclaró: “No veo a los psicópatas como casos extremos, es más, creo que muchos de ellos ocupan importantes jerarquías sociales: son políticos, militares, periodistas, actores, artistas, músicos de rock, ejecutivos de la televisión y ahí ves que aumenta el poder del psicópata según el lugar que ocupe en la jerarquía social”.

Continuar leyendo «Psicópatas siglo XXI»

100 años de Ginsberg, 70 de aullidos

Un 3 de junio hace 100 años nacía Allen Ginsberg y hace 70 años se publicaba Aullido. El poema fue leído por primera vez en público el 7 de octubre de 1955 en la Six Gallery de la calle Fillmore 3119, San Francisco, un evento legendario que, en palabras de Jack Kerouac, fue «la noche del Renacimiento Poético» de esa ciudad y en el que también leyeron Gary Snyder, Michael McClure, Philip Whalen y Philip Lamantia. Tal vez todavía era demasiado tímido para leer sus poemas, pero Kerouac relató tres años después la escena en su novela Los vagabundos del Dharma: «Ahí estaban todos. Fue una noche enloquecida. Y fui yo quien puso las cosas a tono cuando hice una colecta a base de monedas de 10 y 25 centavos entre la rígida audiencia que estaba de pie en la galería y volví con tres garrafas de borgoña californiano de cuatro litros cada una y todos se animaron, así que cuando hacia las once de la noche Alvah Goldbook leía, o mejor dicho, gemía su poema Howl borracho, con los brazos extendidos, todo el mundo gritaba «Go! Go! Go!» (como en una jam session) y el viejo Rheinhold Cacoethes, el padre del mundillo poético de Frisco, lloraba de felicidad». Alvah Goldook era Allen Ginsberg, y Rheinhold Cacoethes era Kenneth Rexroth, quien oficiaba de maestro de ceremonias.

Continuar leyendo «100 años de Ginsberg, 70 de aullidos»