Sobre amor y deseo

magdalena jitrik
Tom Máscolo me entrevista y escribe un recorrido personal de lecturas que van desde los años 70 hasta el 2018 en etapas marcadas por libros: El amor libre, En Pampa y la vía, Un barroco de trinchera, Sobre Sánchez, Cerdos & Porteños, Postales de la contracultura, Llévatela…, etc.  para el suplemento Ideas de La Izquierda Diario. Es una nota digna e impecable en su género -un género que puede admitir equívocos e imprecisiones- aunque de las respuestas por mail quedó una afuera -supongo que por razones de espacio- y me pareció relevante reproducirla en este sitio. A la pregunta “¿cómo ves a la juventud de Argentina hoy?”, mi respuesta fue: Leer más “Sobre amor y deseo”

Feminismos y contracultura

Si la palabra “contracultura” ahora tiene o vuelve a tener sus 15 minutos de fama quizá se deba a notas como la que me hizo Javier Mattio en el diario La Voz a propósito de mis libros Indiada y Postales de la contracultura. Pero la pregunta sobre qué quedó o qué sería hoy contracultura regresa para poner en entredicho los lugares comunes: “el” feminismo podría ser hoy “la” contracultura… en algunas de sus formas. Sobre esta cuestión, acá van las respuestas completas a ciertas preguntas de Mattio por e-mail y que en parte quedaron fuera de la nota, supongo, por razones de espacio… o porque son finalmente pavadas, obviedades, frases repetidas. No sé, aquí van:  Leer más “Feminismos y contracultura”

Un más allá rural

Leopoldo Estol escribe en El Flasherito sobre Postales de la contracultura y su relación con el Festival Rural de Poesía de Lobos de diciembre de 2018. En “Comunidades al borde del camino”, artículo acompañado por simpáticos dibujos inspirados en mis fotos publicadas en el libro, dice que en este “la pregunta por el quién soy se diluye en una época vertiginosa en lo local (la violencia de los setenta es el umbral de su partida) pero también auspicia un ascenso -en términos geográficos- hacia lo comunal. Hacia la pregunta y la práctica por aquello que es de todxs y que hacemos entre todes”. Se lee por acá.

Vivir afuera

En breve reseña de Postales de la contracultura. Un viaje a la Costa Oeste para La Nación (sin mencionar que el libro tiene imágenes como esta, quizá por falta de espacio), Edgardo Scott dice que “la originalidad y el encanto del libro acaso tengan que ver con cierto anacronismo sin nostalgia… contracultura, pero también postales, son hoy palabras e ideas literarias obsoletas para el demagógico y compulsivo presente digital”. Publicada bajo el título “Un mapa nómade y sin nostalgia” en el suplemento Ideas de hoy, la reseña se lee por acá.

Lenguaje exclusivo

Quintín comenta Postales de la contracultura en Perfil Cultura. Escribe:

El otro día me enteré de que salió una edición de El Principito en lenguaje inclusivo, pero no me preocupé porque no pensaba leerlo (en realidad, nunca leí El Principito, siempre le tuve idea). Pero después vinieron por mí, porque empecé a leer Postales de la contracultura de Osvaldo Baigorria –la entrevista central de este suplemento– y me encontré con toda la parafernalia de la distorsión prepotente y engorrosa del idioma castellano: las arrobas, las x, la e que el autor usa como juego, como provocación, como ironía y, probablemente, como señal de sus sentimientos de culpa. A veces, Baigorria usa toda la artillería junta, como cuando se refiere a la “relación bipersonal central con parejas periféricas” para describir una de ellas: “Era lo mejor de ambos mundos, solteros y en pareja. A veces ligaba yo, a veces ella, a veces los dos casi al mismo tiempo. Salíamos cada unx con otro/a, bien segures de que al día siguiente estaríamos junt@s. Con barra, x, e o arroba”. La promiscuidad de los signos tiene mucho de broma y va de la mano con el tema. Leer más “Lenguaje exclusivo”

Lejano Oeste

Lala Toutonian me entrevista para Perfil Cultura, en una edición que incluye fotos del Lejano Oeste y del Cercano Sur porteño: la máxima periodística que indica “nunca dejes que la realidad te arruine un buen título” aquí fue aplicada con gran criterio, desmesura en el elogio, exageración y precisión simultáneas. Empieza así:

Están las personas que no necesitan presentación: su mera existencia las descubre. Los parroquianos observan con curiosidad a este hombre de particular estampa. Cuántas personas con el pelo teñido de verde (en clara referencia al aborto legal) habrán entrado antes al Homero Manzi, se pregunta uno. Hoy vecino del barrio de Boedo, Osvaldo Baigorria, ajeno al efecto que provoca, se dispone a responder apuradas retóricas que se enredan entre la curiosidad y el deseo de conocimiento. La contracultura, esa anatomía amoral que renuncia a la cultura social normativa, es la continuación de una dinámica de fastidio pero por otros medios. Y enfrenta a la cultura como conflicto. La contracultura condiciona el engranaje cultural dominante (social, capitalista, burgués) que penetra inculcando estigmas de pertenencia para legitimar una conducta de disidencia. Leer más “Lejano Oeste”