Notas al margen

Una entrevista que me hizo Mauro Libertella para Los Inrockuptibles en 2014, hoy recuperada en digital, casi tres años después de que esa publicación se convirtiera en inhallable por un error de archivo en origen (ver acá). Escribe Mauro en la introducción:

“Todos los libros de Osvaldo Baigorria son, a su modo, capítulos sueltos de una enorme autobiografía. En sus primeras novelas, en sus crónicas, en su correspondencia con su amigo Néstor Perlongher, en su rarísima biografía del narrador Néstor Sánchez o en su reciente selección de textos periodísticos publicados en la década del ochenta en las revistas Cerdos & Peces y El Porteño. En todos esos libros está, como en un estribillo que se repite y va variando con el tiempo, su vida de periodista errante. La obsesión por una existencia marginal, por fuera del centro caliente de los imperativos de la sociedad del trabajo y del consumo, atraviesa todo lo que viene escribiendo, y cada vez se hace más nítido el cruce de géneros, la explosión de las fronteras entre pensamiento y memoria. ¿Cómo podemos etiquetar sus textos: como testimonios, investigaciones, reflexiones, narraciones? No hay modo de saberlo, y eso es lo seductor de su propuesta escrita. Pero todo tiene su origen. Y alguna vez Osvaldo Baigorria volvió al país después de vivir durante años en una comuna de Canadá y se puso escribir para las revistas emblemáticas de la época. Esta es esa historia. Leer más “Notas al margen”

Poéticas de la ayahuasca

Un artículo sobre la disposición poética y barroca del rito de la ayahuasca según la perspectiva de Perlongher aparece en la revista Laboratorio de la Universidad Diego Portales de México. Su autor, Enrique Flores, del Instituto Filológico de la UNAM, revisa las relaciones entre chamanes y travestis, las poéticas del trance y las tensiones entre la fuerza y la forma, el cuerpo y la expresión, lo apolíneo y lo dionisíaco que llevarían al sujeto/poeta del rito chamánico al éxtasis, al desapego o desasimiento de los místicos y a la aniquilación del yo. Se titula “Chamanismo y neobarroso: poética de la ayahuasca” y en su introducción dice: Leer más “Poéticas de la ayahuasca”

Perdóneme por escribir demasiado pero le amo y no puedo dejar de hacerlo

La frase es de Giséle Lestrange en su correspondencia con Paul Celan, publicada por Siruela, según esta nota de Juan Fernando García que habla de las cartas de escritores como “huellas arqueológicas de un tiempo de las comunicaciones alejadas de cualquier inmediatez” y como “hilos que sostienen la red que toda biografía deglute en prosa ajena. Y cuando ese relato –ya sea casual, esnob, comprometido, digresivo, sufriente– tiene el brillo de sus obras, esas raras piezas culturales son un abono preciado de los versos y las prosas amadas. Se cuentan de a miles. Hay perlas imperecederas: las que se cruzan Néstor Perlongher y Osvaldo Baigorria; las brillantes epístolas de Mary McCarthy y Hannah Arendt; el triángulo del verano del ’26 entre Ajmátova, Rilke y Pasternak. Leer más “Perdóneme por escribir demasiado pero le amo y no puedo dejar de hacerlo”

Perlongher in Texas

tapa barroco de trinchera

Escribe Joseph M. Pierce:

No puedo negar que me sentí un intruso al abrir la tapa de Un barroco de trinchera, texto publicado por el editorial Mansalva que reúne la correspondencia del poeta-sociólogo-activista Néstor Perlongher a su amigo Osvaldo Baigorria entre 1978 y 1986. Leer los pensamientos íntimos, sentir las debilidades, los fracasos, la depresión…es como violar la intimidad de alguien. Baigorria comparte esta problemática en su prólogo a las cartas, “problemas de pertinencia y pertenencia: ¿puedo decir que son mías? ¿Y hacer con ellas lo que quiero? ¿Qué diría el remitente vivo acerca de la idea de publicarlas? ¿Hubiese querido o imaginado que salieran de la intimidad para entrar en la esfera pública? ¿Las hubiera escrito entonces de otra forma…?” (11). Respuestas no tenemos.

Lo cierto es que la lengua neobarrosa de Perlongher brota en varios momentos alentada por la distancia y la aparente fascinación por la “comuna hippie” (en la Columbia Británica, Canadá), en la que residía Baigorria por aquellos años. Leer más “Perlongher in Texas”

Perlongher en autopista

Autopistas de la palabra. IV Jornadas de literatura y psicoanálisis, dirigidas por Liliana Heer y Arturo Frydman, presenta el 18 de setiembre en la Biblioteca Nacional a Un barroco de trinchera. Cartas a Baigorria en cruce con Tratado sobre Néstor Perlongher de Nicolás Rosa, a cargo de los panelistas Laura Estrin, Adrián Cangi, Ana Meyer y Carlos Dante García, con articulación de Roberto Retamoso.

En las jornadas, que comienzan el sábado 18 a las 12 y terminan el domingo 19 a las 17.30, se discutirá sobre Diario argentino de Gombrowicz, Adán Buenosayres de Marechal y 200 años de poesía argentina de Jorge Monteleone, entre otros libros en cruce y proyecciones de video-entrevistas a Nicolás Casullo y Nicolás Rosa por María Pía López. Leer más “Perlongher en autopista”

Un barroco en la prensa

Un barroco de trinchera. Cartas a Baigorria 1978-1986, publicado por  Mansalva, salió de imprenta el 17 de octubre de 2006. Se trata de un libro que amo precisamente porque no lo considero “mío” (son cartas de Perlongher) aunque lo prologué y anoté después de atesorar esa correspondencia durante largos años y en distintos territorios. La publicación suscitó de inmediato algunos comentarios y reseñas. El primero fue de Claudio Zeiger en Radar Libros, al que siguió otro de Alberto González Toro en Clarín: “Publican cartas de Perlongher a un amigo”. Luego Alejandra Varela en el mismo diario: “Cartas de Perlongher, desde el encierro de la dictadura”, con el añadido de “Confesionario personal” en la revista Ñ del 13 de enero de 2007, un texto por el momento inhallable en formato digital. Elvio E. Gandolfo recomendó el libro el 17 de marzo del mismo año en un breve recuadro de la sección Libros de la revista Noticias que tampoco fue subido a la web. Pero la mejor para mí fue “Una lengua política” , con la que María Moreno presentó al primer número de Soy en Página/12 (21 de marzo de 2008), proponiendo a Perlongher como “tío” de ese suplemento (“decir padrino lo hubiera horrorizado”): Leer más “Un barroco en la prensa”