Confesiones de una mascarada

Hechizos indígenas en México, persecuciones en Irlanda, influencias tenebrosas y posesiones mágicas en los asilos franceses eran argumentos de la denuncia antisocial que Antonin Artaud se había dispuesto a presentar en el Teatro de Veiux-Colombier de París el 13 de enero de 1947. Pero la mayor parte de esa conferencia nunca terminó de ser leída en público.

Historia vivida de Artaud Momo Leer más “Confesiones de una mascarada”

Más allá del primer beat

En los márgenes del corazón o núcleo duro del primer grupo de la Generación Beat, alrededor de Kerouac, Ginsberg, Burroughs y otros autores más o menos conocidos, se formó toda una constelación de poetas mujeres, afroamericanos y también jóvenes blancos que acompañaron, compartieron, heredaron y continuaron el legado de los “padres fundadores”. Varios estudios y publicaciones académicas norteamericanas de las últimas décadas han rescatado y propuesto para el canon a esas otras voces opacadas en parte por su papel secundario y periférico en relación a los nombres más famosos y quizá también porque la narrativa beat siempre tuvo más circulación que su poesía. Leer más “Más allá del primer beat”

La parte maldita de Alejandra

“Más allá de cualquier zona prohibida/ hay un espejo para nuestra triste transparencia” escribió Alejandra Pizarnik. Y dentro de su obra existe una zona “apenas transitable, saturada de trampas”, al decir de María Negroni, a través de la cual El testigo lúcido mira de frente a ese espejo. Se trata de La condesa sangrienta, artículo publicado por primera vez en la revista Diálogos de México en 1965, Los poseídos entre Lilas, pieza de teatro escrita en nueve días en 1969  y que copia casi palabra por palabra a Final de Juego de Beckett, y La bucanera de Pernambuco o Hilda la polígrafa, un experimento en novela escrito en forma intermitente en los años siguientes.

La figura dominante de ese “tríptico criminal” es sin duda la condesa. Copiando desde el título hasta párrafos enteros a La condesa sangrienta de la surrealista Valentine Penrose, publicado en 1963, Pizarnik abordó la figura de Erzsébet Báthory, la noble depravada que en su castillo de Hungría a principios del siglo XVII asesinó a 650 muchachas de entre 12 y 18 años con cuya sangre solía bañarse en la ilusión de preservar su propia juventud. Leer más “La parte maldita de Alejandra”

Tola y Dragonetti

Carmen Dragonetti Fernando Tola

Un relato budista cuenta que dos monjes nacidos en la casta brahmánica se acercaron a Buda un día para sugerirle poner por escrito su doctrina en sánscrito, ya que hasta ese momento había sido propagada oralmente en magadhi, una de las numerosas lenguas prácritas o coloquiales de la India. Buda les dijo que eran tontos o necios, que su palabra debía ser trasmitida en los idiomas de todos los habitantes, fueran o no brahmanes, de cada región. Y cuatro siglos después de su muerte, la doctrina fue puesta por escrito en pali, el idioma de la región de Magadhi. Leer más “Tola y Dragonetti”

Cámara a diario

2805jonasmekascedocg

Que el proceso puede ser más interesante que el resultado es algo que las vanguardias de Nueva York en los Sixties deberían haber tenido presente cuando el sueño aún no había terminado. En esos años, registrarlo todo por escrito en un cuaderno personal o filmado por una cámara Bolex que llevaría a todas partes se convirtió en una obsesión para Jonas Mekas. Razones no le faltarían, porque esa ciudad fue epicentro de una explosión de creatividad que ya se había iniciado a fines de los 40, justo cuando Mekas llegaba como hambriento refugiado lituano a Brooklyn. Allí pudo presenciar, y de alguna manera potenciar, el nacimiento de una cultura underground y su sueño de una liberación total desde los primeros picotazos para romper la cáscara. El registro puede ser tan inestable como una cámara en mano pero los testimonios son irrefutables: en Cuadernos de los Sesenta. Escritos 1958-2010 desfilan, entre otros, William Burroughs, Andy Warhol, John Cage, Susan Sontag, John Lennon y Yoko Ono, en forma de diálogos, entrevistas, reseñas y manifiestos como “En defensa de la perversión”, del propio Mekas, que en 1958 escribía: “En una sociedad bastarda, estandarizada, conformista y enferma, la perversión es una fuerza de liberación. Ser beat hoy es ir contra la normalidad y el conformismo, ser inmoral, ser perverso”. Leer más “Cámara a diario”

Artistas del camino

Hay tantas maneras de caminar como bípedos hay en el mundo, y cada uno encontrará su modo particular, su gesto único, su ritmo. El de Edgard Scott en Caminantes (Ediciones Godot, 2017) se organiza en torno a lecturas de autores que fueron encontrando, al andar, una peculiar trascendencia, un estilo. No encontraron necesariamente la salud, que de tanto caminar a veces se pierde. Ya en el prólogo a su traducción de Caminar de Thoreau, Scott había insinuado un desdén por el andar como deporte o prescripción médica y cierta atracción por esas figuras de artistas del camino que en este nuevo libro se clasifican como flaneurs, paseantes, vagabundos y peregrinos. Leer más “Artistas del camino”

Pánico y locura en Hawai

La fórmula se repite y sigue siendo infalible hasta la mitad del libro: el periodista-narrador es enviado a cubrir un evento deportivo de masas pero una vez allí todo se desbarranca en una semi-cobertura del acontecimiento entre peripecias regadas con alcohol y drogas legales e ilegales. La maldición de Lono es un texto menor dentro de la obra de Hunter Thompson, comparado con el contundente Miedo y asco en Las Vegas, aunque es una excelente introducción al gran circo del gonzo y presenta menos jerga a traducir al lenguaje callejero de Madrid o Barcelona, lo cual en estas latitudes se agradece. Leer más “Pánico y locura en Hawai”

Una caja de ideas y argumentos

La reedición de la única versión castellana de Cuadernos norteamericanos de Nathaniel Hawthorne, con traducción y prólogo de Eduardo Berti, es una excelente noticia para lectores no especializados y de los otros. Poe destacó la peculiaridad de ese tono tranquilo y reposado con el que Hawthorne presentó ideas que asombran por su naturalidad, como cuando uno dice “cómo no se me ocurrió antes”, aunque también criticó el uso excesivo de la alegoría que interfiere en muchos de sus temas. Borges le reprochó que solo concibiera situaciones para después buscar o elaborar personajes que las representaran, aunque también afirmó que había encontrado en los cuentos de Hawthorne el mismo sabor que en los de Kafka, como dijo en una conferencia de 1949 en el Colegio Libre de Estudios Superiores; de allí salió el célebre dictamen “un gran escritor crea sus precursores”. Leer más “Una caja de ideas y argumentos”