
«El Asador en Pelotas, el nuevo libro de cuentos de Osvaldo Baigorria, lleva un subtítulo que no funciona como adorno, sino como advertencia: Relatos posnucleares» escribe Nicolás G. Recoaro en Tiempo Argentino. «Hubo una guerra –“¿A qué guerra me refiero? A la más temida. La del fin del mundo”–, el mapa global estalló en pedazos, pero algo –tal vez lo más indómito y noble de estos pagos argentos– quedó en pie a la intemperie, en pelotas. Son relatos que se tiran de cabeza a narrar las andanzas y desandanzas de los sobrevivientes.
«En esta cruel gran llanura del chiste donde la Argentina queda en ruinas, el horizonte se transforma en el escenario de una comedia negra y salvaje. Lo que sobrevive entre los escombros no es el Estado ni la institución, sino el amor entre iguales –o mejor dicho, entre desiguales–, ese tópico recurrente que atraviesa toda la obra baigorriana».
«New weird, vieja sci-fi, distopía gauchesca, relatos postapocalípticos, ficción de anticipación… Baigorria es un escritor transgénero: transgrede las fronteras de los géneros literarios, a la vez que desarticula las identidades fijas del cuerpo. El terreno no le es ajeno: el autor de obras ejemplares como Sobre Sánchez (2012) y Correrías de un infiel (2005) ya había explorado esa frontera en los cuentos de Indiada (2018).
«Hay en El Asador en Pelotas un linaje ineludible que resuena con la tradición argentina más desquiciada: algo de la distorsión grotesca de Osvaldo Lamborghini, del nomadismo libre y la risa barroca de Copi, del delirio de César Aira y de la matriz fundacional de Esteban Echeverría donde la pampa entera siempre fue un matadero listo para ser reinventado.
«Cuentos de amor apocalíptico, sí, pero bajo la pluma desaforada y queer de Baigorria: un afecto atómico donde reaparecen los ecos chamanísticos que recuerdan a Una excursión a los indios ranqueles, tamizados por un futuro de hipertecnología asimétrica –un «Conectar Igualdad» en versión posnuclear– y mutaciones de cuerpo y deseo. En este escenario donde conviven la miseria y el placer más abultado, se despliegan las aventuras de personajes memorables como El Asador en Pelotas, La Bruja Deleuziana (LBD), La Chichi y El Indio Bye Gorrita.
Entre otros comentarios, Nico Recoaro dice que «en el periplo brillan “Un día más de vida”, “Montañas del Uruguay” y, sobre todo, «En el cepo», un cuentazo absolutamente desbordado que narra la historia de El Fortín XXX: el primer lupanar tecno-esclavista porteño. Cuenta Baigorria: “un lugar siniestro y que en otros tiempos hubiera sido impensable, pero con el asunto de que había que respetar la libertad de mercado se volvió completamente legal”.
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