
Un 3 de junio hace 100 años nacía Allen Ginsberg y hace 70 años se publicaba Aullido. El poema fue leído por primera vez en público el 7 de octubre de 1955 en la Six Gallery de la calle Fillmore 3119, San Francisco, un evento legendario que, en palabras de Jack Kerouac, fue «la noche del Renacimiento Poético» de esa ciudad y en el que también leyeron Gary Snyder, Michael McClure, Philip Whalen y Philip Lamantia. Tal vez todavía era demasiado tímido para leer sus poemas, pero Kerouac relató tres años después la escena en su novela Los vagabundos del Dharma: «Ahí estaban todos. Fue una noche enloquecida. Y fui yo quien puso las cosas a tono cuando hice una colecta a base de monedas de 10 y 25 centavos entre la rígida audiencia que estaba de pie en la galería y volví con tres garrafas de borgoña californiano de cuatro litros cada una y todos se animaron, así que cuando hacia las once de la noche Alvah Goldbook leía, o mejor dicho, gemía su poema Howl borracho, con los brazos extendidos, todo el mundo gritaba «Go! Go! Go!» (como en una jam session) y el viejo Rheinhold Cacoethes, el padre del mundillo poético de Frisco, lloraba de felicidad». Alvah Goldook era Allen Ginsberg, y Rheinhold Cacoethes era Kenneth Rexroth, quien oficiaba de maestro de ceremonias.

Lawrence Ferlinghetti, editor de City Lights, que estaba presente entre la audiencia, esa misma noche de octubre le escribió un telegrama a Ginsberg proponiéndole la publicación de Aullido. Impreso en Londres en 1956, Howl and Other Poems fue confiscado por la aduana de EE UU al ingresar al país y ese mismo año Ferlinghetti fue arrestado por «distribuir literatura obscena». Poco después, durante un largo juicio en el que declararon académicos y poetas, la corte dictaminó que el libro no era obsceno.

«I saw the best mind of my generation destroyed by madness, starving hysterical naked,/ dragging themselves by the Negro streets at dawn looking for an angry fix». ¿Vi o he visto? Se ha traducido la famosa primera línea del poema como «He visto las mejores mentes de mi generación destruidas por la locura, hambrientas histéricas desnudas» seguida de esa frase que se traduce, entre otras versiones, como «arrastrándose por las calles de los negros al amanecer en busca de una droga furiosa» (allí donde fix también puede ser traducido como «chute» o «pico»).
Por mi parte, vi en persona a Ginsberg en San Francisco a fines de 1974 en un recital de poesía junto a Gregory Corso, Diane Di Prima y Ferlinghetti, entre otros poetas que no recuerdo. Vestido con una larga túnica de colores, Ginsberg leyó y también cantó acompañado por su harmonio algunos poemas que tampoco recuerdo porque yo estaba recién llegado a California y no entendía casi nada, apenas alguna palabra suelta, mi inglés era muy primario pero no importaba, me sentía eufórico y nada más importaba: la actitud corporal y la entrega en la performance de esos mitos en vivo me hechizaron para siempre.

En las fotos, Allen Ginsberg (1926-1997) con su look de 1974-75 y en compañía de su gran amor Peter Orlovsky por esos mismos años.
