Tan hermosas

Leyendo algunos fragmentos de estas cartas en un homenaje a Perlongher en el Museo Casa Ricardo Rojas dentro del ciclo «Primavera todo el año», el 16 de mayo junto a Ivan Milazzotto y Carolina Esses…

…Y luego leyendo «Por qué seremos hermosas» de la primera antología en la que fue publicado Perlongher en 1979, «Poesía 80» (Ediciones La Cebra Dorrmida)

… descubro dos cambios de sentido en este tan conocido poema de Perlongher, publicado en su primer libro, «Austria-Hungría» (Ediciones Tierra Baldía, 1980), ya que ese «tan» no aparece en el título de la primera publicación y además, hay un plural que se singulariza en la última línea del poema, mencionando no un «tan nauseabundas, tan erráticas» sino aludiendo a que la vida es «tan nauseabunda/ tan errática». Errata? Errática la poética? Así salió.

Ese cambio sutil del plural al singular pudo haber sido, conjeturo, producto de un Perlongher más maduro como poeta (aunque a solo un año de distancia de la antología «Poesía 80») que finalmente prefirió consignar que era la vida misma lo que sentía «tan nauseabunda, tan errática».

Las líneas finales del poema definitivo dicen: «Por qué tan quebradizas las ojeras, tan pajiza la ojeada/ tan de reaparecer en los estanques donde hubimos de hundirnos/ salpicando, chorreando la felonía de la vida/ tan nauseabunda/tan erática».

Agrego que aquella pequeña plaqueta que presenta poemas de Miguel Grinberg, entre otros, me la envió Perlongher con la dedicatoria «Para que se congele entre las nieves árticas», junto a una carta que él afirmó haber incluido en el sobre y que nunca me llegó, tal vez confiscada/censurada por el correo argentino represivo de aquellos años.