Mitología beatnik y poliamor indígena

postales contracultura cippolini indiadaIndiada y Postales de la contracultura: dos libros de un mismo autor, Osvaldo Baigorria, que se editan sincrónica y quizá complementariamente (¿fue esto premeditado o solo juego del azar?) y tensionan de un modo al que no estamos aún habituados, las posibilidades de la escritura cuando su materia fricciona la memoria personal con experiencias que, en tiempos como los que corren, resultan por lo menos excepcionales.

“Podríamos referirnos, incluso, a una red-Baigorria: libros que se espejan y resuenan unos en otros, con singular efecto.

“Hace poco menos de tres años, Caja Negra Editora republicaba una novela única, pionera en tanto ficción sobre el poliamor: Llévatela, amigo, por el bien de los tres, editada originalmente en 1989. Un año antes, Blatt & Ríos dio a conocer Cerdos & Porteños, antología de “un tipo de notas que en algún momento fueron periodismo”, y que aparecieron en las páginas de las revistas El Porteño y Cerdos & Peces entre 1984 y 1987, justo al regreso del autor, luego de una ausencia de diez años, lejos del país.

“En ninguno de estos casos sería atinado hablar de rescates. Por el contrario: no se trató nunca de lecturas perdidas, sino de un compuesto de narraciones, crónicas y ensayos –algo así como un multigénero– que vueltas a poner en circulación no solo lucen rejuvenecidas, sino cargadas de una osadía y una impertinecia únicas. “Feminismo y pornografía”, “Después de los punks”, “Los anarquistas van al convento” y “Cómo inventar un país (y engañar a todo el mundo)”, entre otros títulos, nos dejaron la sensación, incluso a los que leímos algunas de esas notas en aquellos años, que la urgencia que siguen transmitiendo lejos está de de haberse atenuado. De arqueología o nostalgia, cero.

“A todos estos libros los había precedido un ejercicio único de vidas paralelas: Sobre Sánchez (Mansalva, 2012). Baigorria tejió entonces la biografía de un escritor aún difícil y desleído –Néstor Sánchez, autor de Siberia Blues y El amhor, los Orsinis y la muerte, entre otros– barajándola con fragmentos de su autobiografía. Una sensación que persiste: aunque tratándose de un tiempo pretérito, prima lo más punzante del presente. Como si el pasado le rehuyera a todo lo que escribe Baigorria, para insistir con un raro efecto de aquí y ahora.

“Como era de esperar, Postales de la contracultura e Indiada no escapan de estas coordenadas. Postales fue escrito en los primeros meses de este año –así de actual es–, brindándoles palabras a las fotografías que dan cuenta de ese viaje a la Costa Oeste de los Estados Unidos y de Canadá, entre 1974 y 1984. El libro es un proyecto originado en un seminario dictado por Baigorria en 2015: de la propuesta de concederles palabras a aquellas diapositivas.

Indiada postales de la contracultura

“¿Viaje iniciático? Más que una iluminación o una transformación radical, la lectura nos induce a una multitud de microestados, “un periplo hacia –y sobre– un territorio que es al mismo tiempo físico e imaginario”.

“La pregunta es recurrente ¿existiría la contracultura sin la escritura? ¿No se trata exactamente de eso, de esa desbocada insistencia con una escritura que abre los sentidos de lo que no es un exilio, de lo que no es sólo “desmarcarse”, que tiene tanto de abandono como de búsqueda, de persistencia como de autoanálisis? ¿No sigue resonando ese interrogante libertario: cómo deberíamos usar nuestra libertad? Vuelven, de tantos modos, los desafíos sobre la construcción de identidades menos previsibles y los retos y provocaciones del instinto. ¿Qué otras voces pueden sobrevivir dentro de la que creemos que es nuestra propia voz?

“Dividido en tres partes –”En la ruta”, “La ciudad”, “El bosque”–, las mitologías beatniks, los sueños nómades, la aventura constante, la migración latente se topan con un sentido doble de realidad: la de haber llegado a esos sitios antes fantaseados, sobrepasados de tantos estímulos jamás previstos. Pero también el lento destilar de la memoria y las palabras, las que cada viajero logra transcribir.

“Claro que el chico ingenuo que viajó hasta allí no sabía a qué se iba a enfrentar y aunque le hubieran dicho no lo hubiese creído o hubiera pensado que era genial, cool, groovy, que había que ‘hacer la experiencia’. (…) Llegar a esas faldas jurásicas envueltas por coníferas, sin luces de la ciudad, sin electricidad, todo noche a partir de la tarde en invierno (…) ¿Por qué no podía ser paradisíaco?”.

Indiada, en cambio, pareciera que nos trae de regreso. ¿Pero qué puede significar eso tratándose de Baigorria? En verdad, es al revés: situándose quizá tan cerca, nos lleva incluso más lejos. Esos “tres relatos inéditos, más una introducción y un bonus track” tienen un origen: la impresionante Nakasuk/Grasa de Foca, actriz porno, de nacimiento inuit (“lo que antes llamaban esquimal”), estudiante de Letras en la Universidad de Buenos Aires. Una presencia magnética para iniciar una serie de narraciones que, como bien aclara el autor, poco tienen que ver con los tan pautados hábitos cuentísticos. Son otra cosa.

Indiada a su vez, nos desafía -¿por qué no decir, pone en jaque?–, no sólo la actualidad de los imaginarios fundantes de la Argentina y su literatura (como si la construcción de un país no estuviera amparada y sostenida por las lecturas canónicas de sus relatos fundantes) sino que nos presenta dimensiones micropolíticas con poca o nula tradición en nuestras letras. “¿Cómo puede ser que en Argentina no haya autores reconocidos –mujeres u hombres de ascendencia mapuche, quom, wichí u otros pueblos? Si escriben sobre indios siempre la hacen desde la perspectiva europea o criolla, gauchesca. Desde afuera”.

“Sexo, revolución, política, la pampa y la historia argentina, inevitablemente el interior profundo (tierra adentro, introspección y sensualidad desmadrada) todo cabe en estos relatos, y sin embargo, nada es previsible, nada innecesario. Se trata, ni más ni menos, que del arte de saber y poder escribir de otro modo.

Ojalá pronto tengamos sendas secuelas. Larga vida a la contracultura, sea lo que hoy sea”.

Rafael Cippolini

Publicado en revista Ñ del 6 de octubre 2018 bajo el título “Mitología beatnik y aventura constante”. Se lee en la web de Cippolini y también en la Ñ por acá.