La utopía del poliamor

«Desarmar la monogamia» es el título de una reseña de Llévatela, amigo, por el bien de los tres en Revista Paco. Escrita por Thomas Rifé, dice: «Celos y Deseo parecen ser las claves por dónde pasan las limitaciones de la monogamia y las zonas por donde la responsabilidad del compromiso entra en tensión con el afuera…. Los celos y el deseo operan en direcciones opuestas dentro de la pareja. Los celos son la forma en la que se expresa la incomodidad que sentimos por el deseo de los de afuera, que percibimos como enemigos que buscan dinamitar nuestra pareja, hacia nuestro objeto de amor, nuestro compañero/a. Mientras que el deseo hacia los otros apunta en dirección opuesta, hacia afuera, hacia los otros; ¿cómo manejamos en un hábitat de exclusividad sexual el deseo que sentimos por los cuerpos que están fuera?»

Se lee completa por acá.

 

De la infidelidad como una de las bellas artes

En Revista Ñ, la entrevista que me hizo Ezequiel Alemian a propósito de Llévatela, amigo, por el bien de los tres, publicada bajo este título seductor (y engañoso, como buen seductor). Aquí van sus preguntas y mis respuestas:

El libro está dedicado a los amantes del bolero. ¿Escuchás o escuchabas boleros? ¿Qué sentimientos te transmite el bolero? ¿Hay alguna relación entre el bolero y el amor libre?

–No escuchaba boleros, sólo rock en inglés. Pero en esos años tenía una amiga muy querida que, estando casada, había mantenido por años una relación secreta con otro hombre que a su vez también estaba casado. Ella era una amante del bolero y mi dedicatoria fue un modo de referir elípticamente no solo a quienes amaban a esa música y sensibilidad sino a los amantes de las letras de boleros, esos seres trágicos que sufren bajo la norma de la monogamia compulsiva y el anatema de la infidelidad. Me pareció que “Llévatela” de Armando Manzanero, de donde tomé la frase que compone el titulo, trata con cierta gracia los clásicos temas de la traición, el abandono y el perdón. Le habla al amante de su mujer, a quien le pide que se la lleve: “olvidaba decirte que, si al decir tu nombre pronuncia el de otro hombre, igual le pasó conmigo”.

”El lenguaje local me resultaba extraño”, escribís. Es similar a : “lo local del lenguaje me resulta extraño”. En todos tus libros parece haber un mismo trabajo particular sobre el lenguaje: de retórica casi cero, sin teatralidad, como siguiendo un pensamiento que se va generando con el relato. Te quería preguntar ¿qué pensás sobre las frases, cómo las trabajás? ¿Cómo pensás el estilo en relación con tus proyectos de escritura? Continuar leyendo «De la infidelidad como una de las bellas artes»

Llevatelá

Publicada a fines de una época, hoy se reedita justo a fines de otra. Recién salida del horno, Llévatela, amigo, por el bien de los tres viene con una posdata que intenta reponer contexto y captar la mirada de un autor que ya no es el mismo de 1989. Repensar la década del 80, el apogeo y el fin del underground, la apertura democrática inicial y el retorno de la peor pesadilla (una alianza del peronismo de derecha con el neoliberalismo más desvergonzado) pueden ser gestos que inspire este libro aunque su propósito no sea explicar ni documentar nada más allá del «placer de contar un relato», según Luis Chitarroni. Este relato también puede inspirar otros placeres, solitarios o compartidos, en tanto «viaje al erotismo digno de ser recordado» al decir de Alberto Laiseca. Gracias a la eficaz edición de Malena Rey, Ezequiel Fanego y Diego Esteras de Caja Negra, más el impecable diseño de Juan Ventura, puedo anunciar que la semana próxima estará en librerías mi primera novela reeditada. Un capítulo (bajo el enlace de «Material extra») y el texto de contratapa escrito por Martin Hendler pueden encontrarse por aquí.

Preferiría no escribirlo

¿Prólogo? a la reeedición de Con el sudor de tu frente. Argumentos para la sociedad del ocio:

Hace más de dos años que intento sentarme a escribir un prólogo para la reedición de este libro. Me siento, pero no consigo arrancar. O si arranco, no termino: lo descarto, me niego a reescribir. Todo lo cual resulta en una pueril pérdida de tiempo. Podría dejar el prólogo original, sin tocarle una coma, pero también esto me resulta imposible. No solo porque haya nuevos textos o falten otros, porque exista ampliación, revisión y necesarias rectificaciones, sino porque aquel prólogo ya no me despierta ni las ganas de leerlo para ver qué puedo copiar y pegar. En realidad, preferiría no mirarlo. Y la razón es solo una: Continuar leyendo «Preferiría no escribirlo»

La ficción como condición de la experiencia o la experiencia como condición de la ficción

Néstor Sanchez La condición de la experiencia

A esto le llaman reseña pero es relato-ensayo-anticipo de libro

al que le dicen ensayo pero es relato-memoria-anticipo de otra

cosa: solo escritura: nadie interpreta: solo se escribe:

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A las puertas de un libro con Néstor Sánchez

Digo  «con» y no «sobre» Néstor Sánchez porque entre ayer y hoy tuve dos encuentros sorpresivos que pueden extender, una vez más, esta infatigable investigación que -bajo título algo macedoniano, con perdón-  se siente novela o post-novela,  cosa que aclaro en vista de algunos rumores que corren, caminan, se detienen a acampar. Continuar leyendo «A las puertas de un libro con Néstor Sánchez»

Llévatela

Osvaldo Baigorria

Escrita veinte años antes del boom de las narrativas del yo y del «giro autobiográfico» por un autor entonces muy joven y en plena época de efeverscencia liberacionista (hoy no podría sostener sin vacilar las mismas proclamas), Llévatela amigo por el bien de los tres se conseguía hasta hace poco en la desaparecida librería Lilith…

Dijo de ella Luis Chitarroni (en la solapa):

«Esta sí que es una novela divertida. En contra de las alianzas habituales de la novela argentina, simula basarse en la experiencia para no abusar de ninguna complicidad. En contra de la obviedad a que obligan los modelos ilustres, nunca se doblega, sigue siempre su camino.

«Con la hospitalidad conyugal de los esquimales como pretexto, Baigorria se las arregla para contar las aventuras de una pareja nómade que encuentra en los juegos combinatorios de la década del setenta («la sexualidad libre», como se decía) ese paraíso pretérito que los fantasmas y las amenazas de la década siguiente vuelven una coartada de la nostalgia. Con una llaneza y una economía narrativas dignas del mejor Henry Miller de los Trópicos (pero también con un humor en el que se reconocen todos los filos y matices del idioma de los argentinos), nos dice que no hay que confundir la moral con el recato y que no es necesario disfrazar esta ficción de testimonio para otorgarle profundidad histórica. «Lo histórico» en esta novela es crucial e irresistible, no un pudoroso valor agregado. Está a la altura de esos cuerpos que se cruzan y se confunden y que nos hacen desear que toda sucesión tenga siempre esa fuerza atractiva que Baigorria le confiere por el puro placer de contar un relato».

Un barroco en la prensa

Un barroco de trinchera. Cartas a Baigorria 1978-1986, publicado por  Mansalva, salió de imprenta el 17 de octubre de 2006. Se trata de un libro que amo precisamente porque no lo considero «mío» (son cartas de Perlongher) aunque lo prologué y anoté después de atesorar esa correspondencia durante largos años y en distintos territorios. La publicación suscitó de inmediato algunos comentarios y reseñas. El primero fue de Claudio Zeiger en Radar Libros, al que siguió otro de Alberto González Toro en Clarín: «Publican cartas de Perlongher a un amigo». Luego Alejandra Varela en el mismo diario: «Cartas de Perlongher, desde el encierro de la dictadura», con el añadido de «Confesionario personal» en la revista Ñ del 13 de enero de 2007, un texto por el momento inhallable en formato digital. Elvio E. Gandolfo recomendó el libro el 17 de marzo del mismo año en un breve recuadro de la sección Libros de la revista Noticias que tampoco fue subido a la web. Pero la mejor para mí fue «Una lengua política» , con la que María Moreno presentó al primer número de Soy en Página/12 (21 de marzo de 2008), proponiendo a Perlongher como «tío» de ese suplemento («decir padrino lo hubiera horrorizado»): Continuar leyendo «Un barroco en la prensa»

¿Cómo se dice amor libre en euskera?

Ilustración de Magdalena Jitrik

En el País Vasco ahora también se consigue… La editorial Txalaparta presentó hace poco El amor libre. Eros y anarquía en Navarra, en ausencia del autor pero con presencia de editor y acompañante(la escritora Itziar Txiga, autora de Devenir perra).

Vaya esta noticia ilustrada con el dibujo de tapa original de Magdalena Jitrik en la 1ra. edición de Utopía Libertaria, con inmenso agradecimiento por todo el arte y la amistad que me fueron concedidos al publicar el libro en Argentina.

Ah! Y la edición en PDF del libro entero se puede bajar por acá.