
«El nuevo orden de los cuerpos» es el título de este reportaje en la revista chilena Viernes y que aquí reproduzco entero, incluidos algunos párrafos que quedaron grabados y que no fueron publicados por razones de espacio. Podría haberse titulado»La ciudad es el virus» (o «La pandemia nos tapa la boca y nos prohibe el beso», si se le quiere dar otro sesgo). En negrita, las preguntas de Nicolás Violani y en redonda, mis respuestas.
- ¿Cómo te ha golpeado esta crisis sanitaria? ¿Frenó algún proyecto en particular en el que estuvieras trabajando o que estaba por ocurrir? ¿Cómo estás viviendo estos días de confinamiento?
No, si la estoy pasando bomba, como preso domiciliario sin tobillera electrónica pero con el policía metido en la cabeza. Ya más en serio, siento nostalgia por la fiesta, el encuentro nocturno, la multitud en danza, el olor al cuerpo que transpira ahí al lado. También siento nostalgia por el placer trivial y mínimo de sentarme a leer los periódicos en un café o tomarme un trago en un bar. Hubo además un recorte brutal de mis ingresos, ya que las crisis les vienen como anillo al dedo a los burócratas para que cajoneen u olviden contratos y a los capitalistas dueños de medios de comunicación, por ejemplo, para postergar pagos indefinidamente y que nadie responda a un teléfono. Pero no puedo quejarme, hay millones que están muchísimo peor. Continuar leyendo «Ciudad viral»


“Con el episodio del sida se estaría dando una expansión sin precedentes de la influencia y del poder médicos, gracias a la caja de resonancia de los medios de comunicación». Me encuentro con esta frase de Perlongher mientras sigo en cuarentena tipeando antiguas cartas de aquél barroco de trinchera. Intento reemplazar sida por coronavirus en el nuevo orden de los cuerpos, y tropiezo con las obvias diferencias y las no tan obvias semejanzas: ya no se trata de prohibir el contacto entre ciertos órgan
Una página web que quiere «desempolvar archivos olvidados y memorias fuera del margen» se nombra a sí misma
Una reseña en 
