
Escribe Raquel Garzón en El País (España) sobre Un barroco de trinchera: «Chispeante, tierno y malviviendo de su paga exigua como encuestador. Angustiado por problemas judiciales derivados de la persecución del deseo homosexual durante la última dictadura argentina. Con ganas de irse a Brasil apenas supiera dónde y de qué vivir allí. Desmesurado, irreverente, filoso, entrando y saliendo de cárceles, «apaleado, por el mero delito de mis preferencias eróticas, o, aun, por su suposición…». Así aparece el poeta y sociólogo Néstor Perlongher (1949-1992) en las cartas que le escribió a su amigo el escritor Osvaldo Baigorria, reunidas en Un barroco de trinchera (Blatt & Ríos). Frágil, a veces; combativo, siempre.
«Al cumplirse tres décadas de la muerte del autor de Hule (murió de sida el 26 de noviembre de 1992, a los 42 años), la publicación del libro en España es un acontecimiento literario y político. Sus páginas (enmarcadas por valioso prólogo y notas de Osvaldo Baigorria, que valen la coautoría que reza la portada) reconstruyen desde el testimonio de uno de los poetas y activistas argentinos más radicales la lucha por los derechos LGTB en ese país y el surgimiento del «neobarroso». Un estilo poético encarnado por Perlongher del que estas cartas son laboratorio y muestra: «Cierto embarrocamiento (no decir nada ‘cómo viene’, sino complicarlo hasta la contorsión) amanerado o manierista y, al mismo tiempo, una voluntad de hacer pasar el aullido, la intensidad. Un barroco de trinchera, o un neobarroso, que se hunde en el lodo del estuario».
Continuar leyendo «Una novela epistolar sobre el barro y el deseo»









