Un cuento de Indiada (editado por Blatt & Ríos, 2018) fue publicado en el blog de Eterna Cadencia :
Eran tres. Dejaron a su paso el polvo de la carretera colgado del aire. La que iba adelante manejaba sola, las otras dos llevaban cada una a un muchacho en el asiento trasero.
Detuvieron las máquinas frente a la última choza. La jefa bajó primero y abrió la puerta de una patada.
—Ah, son ustedes, chicas –el anciano Ñancul se levantó del catre restregándose los ojos cubiertos de legañas–. Pasen, pasen. ¿Quieren que les prepare un mate o prefieren café?
—No es hora de cortesías, viejo de mierda. A usted también lo vamos a saquear. Continuar leyendo «Después del malón»


