En la última Feria del Libro Usado compré El arrancacorazones, de Boris Vian, un viejo ejemplar impreso en 1979 por Ediciones de la Flor. Una de las escenas de esa novela fantástica que transcurre en una aldea llena de gente brutal e ignorante describe una Feria de los Viejos en la que venden y rematan personas ancianas y decrépitas para ser abusadas sexualmente, o golpeadas y ridiculizadas por niños crueles. Esas páginas me recordaron a una amiga que pasó la vida luchando contra la gerontofobia, el edadismo y la discriminación en todas sus variantes.
Desde En Pampa y la vía hasta Puta feminista de Georgina Orellano, Jacqueline Golbert y otras escrituras y estrategias para sobrevivir al dinero (y a su ausencia), en este streaming conducido por Marina Mariasch y Agustina Paz Frontera
Escribe Damián Tabarovsky en su columna de opinión para Perfil: En la primera línea de En Pampa y la vía, de Osvaldo Baigorria, se lee la palabra “subcultura”. La frase entera dice así: “Desde principios del siglo XX, una subcultura de trashumantes se ha dedicado a recorrer las vías y caminos de Argentina en fuga del hogar sedentario, el trabajo permanente, la propiedad, el patrón y la ley”. Pero “subcultura”, en Baigorria (en este, como en casi todos sus libros) significa, en realidad, “contracultura”*. De hecho, la palabra ya aparece en la página 35: “Los crotos de aquellos años fueron una especie de elite de los márgenes, una contracultura itinerante que quería sentirse libre, fluida, inasible frente al poder, el patrón, la policía”. Y “contracultura”, para Baigorria, significa cultura anarquista, ética libertaria: “Libertaria por esencia. ¿Cuál sería la esencia libertaria? Nada ni nadie está por encima de nadie; nada ni nadie estaría autorizado a someter, mandar, ordenar o dirigir a nadie. Ni Dios ni el Estado ni el Capital” (inmediatamente Baigorria hace una aclaración necesaria: “Aún no había surgido ese libertarismo (…) asociado a las sectas de ultraderecha conservadora, esas que a partir de la década de 1970 empezaron a apropiarse del término ‘libertario’ para impulsar políticas antiestatales en el marco de un capitalismo extremo y salvaje”).
Sobre crotos, ociosos y libertarios de ayer y de hoy, la entrevista de Melina Alexia Varnavoglou en el programa de streaming «Filosofía muy interesante». Se ve por aquí
En la memoria algunas cosas se diluyen pero de todas maneras siempre hago el esfuerzo de que en mis libros aparezcan pistas, para mostrar que estoy pasando de un recuerdo a algo que estoy imaginando. Siempre es imaginación y recuerdo. Y siempre doy alguna pista: “Ojo, ahora lo que voy a decir es sueño, imaginación, interpretación, conjetura”… Este párrafo es parte de la entrevista que me hicieron Sebastián Maturano y Marie Miy cuando se presentó Estrés de pez en L’ Ecole, ciudad de Córdoba, el 4 de octubre de 2019. Recién ahora la entrevista completa fue recuperada y puede verse en este enlace. También se puede leer en el blog de Maturano por acá. En la foto, de izquierda a derecha: Susi (Susana Beatriz González), Marie Miy, Maturano, Claudia Huergo y Silvio Mattoni la noche de la presentación.
En la Feria de Editores de este año compré dos libros de la editorial chilena Alquimia, uno con extractos de entrevistas a Pedro Lemebel y otro con fragmentos de entrevistas a Elvira Hernández. Ambos títulos empiezan con la palabra “No”: el de Lemebel, No tengo amigos, tengo amores; y el de Hernández, No soy tan moderna. El procedimiento de componer textos solo en base a respuestas y sin incluir las preguntas es conocido en medios periodísticos, pero hay que saber armar con eso un libro y que funcione. En estos casos, las ediciones son impecables en su coherencia y diseño: el libro del cronista y performer Pedro Lemebel está ordenado como una autobiografía involuntaria que va del nacimiento hasta la muerte, y el de la poeta y ensayista Elvira Hernández como una serie de reflexiones sobre temas diversos, desde el oficio de escribir hasta la importancia política del poema, el feminismo y los efectos de las tecnologías en el lenguaje, entre otros.
Demian Orosz escribe para el diario La Voz una nota que incluye entrevista sobre En Pampa y la vía, reescritura del libro homónimo publicado en 1998 por Perfil y de Anarquismo trashumante, publicado en 2006 por Terramar. Observa que este libro «se vincula, a través de filamentos temáticos, o destellos que aparecen una y otra vez, con varios libros de Baigorria. En esa estela se encuentran Sobre Sánchez, que sigue el hilo de la deserción de la literatura y la escapada del escritor argentino; la propia fuga del autor al Tigre cronicada en Estrés de pez; la antología de textos contra el trabajo, Con el sudor de tu frente; la fuga hacia las tolderías en Correrías de un infiel; también hay algo de eso en Postales de la contracultura, peregrinaje e investigación de formas de vida alternativas en las fisuras, en las madrigueras del sistema”. Y pregunta:
¿Es una veta “biográfica” que tiene que ver con algo que titila como forma de existencia posible?
Puede ser. Me interesa la figura del desertor, del que se fuga y rechaza todo lo que el sistema le ofrece aunque pueda perder la comodidad y hasta la vida. Rimbaud, Néstor Sánchez, Reinaldo Arenas, el soldado ruso que abandona la guerra y también el ucraniano que huye de su país en llamas, nos recuerdan con su actitud que puede haber otras formas de existencia más allá de las opciones letales que se nos ofrecen en todo el mundo.
Carlos Aletto escribe sobre En Pampa y la vía para Radar Libros: «La deriva, el nomadismo, las historias de vagabundos y anarquistas son el centro de estas crónicas guiadas por un afán testimonial y también reflexivo acerca de un imaginario en el que libertad y deserción supieron convivir de una forma hoy, quizás, impensable. En esta entrevista, Baigorria refiere la experiencia de su propio nomadismo en los años 70 y el descubrimiento de que su padre también había tenido su pasado vagabundo.
«No era el mismo tipo social que el ciruja. Tampoco sería un antecesor de la persona que vive en la calle. Y de ninguna manera se confunde con el quepide limosna», escribe Osvaldo Aguirre en su reseña de En Pampa y la vía para el diario Clarín. «El crotorepresenta una figura histórica asociada conideales anarquistas y con la elección de un modo de vida desligado del trabajo y de la familia, según la investigación de Osvaldo Baigorriapara su libro En Pampa y la vía. Reescritura y ampliación de dos libros anteriores, En Pampa y la vía agrega en su edición definitiva dos capítulos, referencias bibliográficas y actualizaciones.