En los años ’90, un puñado de celebrities argentinas relató por primera vez a un medio su experiencia íntima del aborto, retomando el histórico manifiesto setentista francés de las salopes (atorrantas o putas), en el cual famosas de ese país declararon «Je me suis fait avorter». Este es el punto de partida que eligió la activista feminista Mabel Bellucci para su libro Historia de una desobediencia. Aborto y feminismo. En un adelanto publicado el 7 de junio de 2013 en Las 12, Bellucci escribía:
Nuestras propias atorrantas
En 1994, por primera vez en la historia nacional del debate en torno del aborto clandestino, un puñado de mujeres se atrevió a contar sus experiencias de haber abortado, y sus formas de transitar esa vivencia, en un medio gráfico. Ellas decidieron hablar en voz alta, sin hipocresías. Figuras representativas y “excepcionales”, reconocidas por sus profesiones y por su notoriedad –o simples ciudadanas– se expedían públicamente en esta cuestión para desenterrar lo que se mantuvo con mudez tanto por parte de los partidos políticos mayoritarios como del Estado. En esta oportunidad, al igual que en otros tantos países, se retomaba la tradición feminista de los años ’70, en especial, de la paradigmática campaña francesa. Sin más, cientos de famosas y destacadas de las artes, la literatura y las ciencias, tales como Jeanne Moreau, Christiane Rochefort, Violette Leduc, Dominique Desanti, Catherine Deneuve, Marguerite Duras, Monique Wittig, Giséle Halimi y Simone de Beauvoir firmaron el histórico documento conocido como el “Manifiesto de las 343 salopes”, atorrantas o putas en castellano. Continuar leyendo «Yo aborté»

