Comandante Deleuze

Una nota publicada en Radar durante la última invasión y bombardeo a Gaza levantó comentarios por aquí y por allá, entre varios interesados por la lectura que la inteligencia militar israelí hizo de Deleuze para combatir a las milicias palestinas. Maniobras rizomáticas, desplazamiento en territorios lisos y estriados, capturas de las máquinas de guerra nómades en estratos de un Estado duro y terrorista. De todo esto se habla la nota:

Leer más “Comandante Deleuze”

Perlongher en autopista

Autopistas de la palabra. IV Jornadas de literatura y psicoanálisis, dirigidas por Liliana Heer y Arturo Frydman, presenta el 18 de setiembre en la Biblioteca Nacional a Un barroco de trinchera. Cartas a Baigorria en cruce con Tratado sobre Néstor Perlongher de Nicolás Rosa, a cargo de los panelistas Laura Estrin, Adrián Cangi, Ana Meyer y Carlos Dante García, con articulación de Roberto Retamoso.

En las jornadas, que comienzan el sábado 18 a las 12 y terminan el domingo 19 a las 17.30, se discutirá sobre Diario argentino de Gombrowicz, Adán Buenosayres de Marechal y 200 años de poesía argentina de Jorge Monteleone, entre otros libros en cruce y proyecciones de video-entrevistas a Nicolás Casullo y Nicolás Rosa por María Pía López. Leer más “Perlongher en autopista”

Un barroco en la prensa

Un barroco de trinchera. Cartas a Baigorria 1978-1986, publicado por  Mansalva, salió de imprenta el 17 de octubre de 2006. Se trata de un libro que amo precisamente porque no lo considero “mío” (son cartas de Perlongher) aunque lo prologué y anoté después de atesorar esa correspondencia durante largos años y en distintos territorios. La publicación suscitó de inmediato algunos comentarios y reseñas. El primero fue de Claudio Zeiger en Radar Libros, al que siguió otro de Alberto González Toro en Clarín: “Publican cartas de Perlongher a un amigo”. Luego Alejandra Varela en el mismo diario: “Cartas de Perlongher, desde el encierro de la dictadura”, con el añadido de “Confesionario personal” en la revista Ñ del 13 de enero de 2007, un texto por el momento inhallable en formato digital. Elvio E. Gandolfo recomendó el libro el 17 de marzo del mismo año en un breve recuadro de la sección Libros de la revista Noticias que tampoco fue subido a la web. Pero la mejor para mí fue “Una lengua política” , con la que María Moreno presentó al primer número de Soy en Página/12 (21 de marzo de 2008), proponiendo a Perlongher como “tío” de ese suplemento (“decir padrino lo hubiera horrorizado”): Leer más “Un barroco en la prensa”

¿Cómo se dice amor libre en euskera?

Ilustración de Magdalena Jitrik

En el País Vasco ahora también se consigue… La editorial Txalaparta presentó hace poco El amor libre. Eros y anarquía en Navarra, en ausencia del autor pero con presencia de editor y acompañante (la escritora Itziar Txiga, autora de Devenir perra, libro que no he leído y no sé si debo hacerlo antes de conocerla, porque ya me dio miedo).

Vaya esta noticia ilustrada con el dibujo de tapa original de Magdalena Jitrik en la 1ra. edición de Utopía Libertaria, con inmenso agradecimiento por todo el arte y la amistad que me fueron concedidos al publicar el libro en Argentina.

Ah! Y la edición en PDF del libro entero se puede bajar desde acá.

Un cartógrafo del éxtasis

“Éxtasis: no contentarse con ser lo que se es. Literalmente, salir de sí, dislocar, llevar hacia fuera, quebrar la barrera del cuerpo, retirarse, abandonar, ceder, dejar, renunciar” decía Néstor Perlongher en el curso que dictó en el Colegio Argentino de Filosofía (CAF) en 1991, durante su último viaje a Buenos Aires, un año antes de que el sida lo golpease, fatal, en San Pablo. Agregaba: “El eje de la experiencia extática es la salida de sí”.

Leer más “Un cartógrafo del éxtasis”

Un militante de los márgenes

Poeta, sociólogo, ensayista, antropólogo, Néstor Perlongher (1949-1992) emergió en la década del 80 fuera del under en el que era celebrado como autor de culto a través de su cuento Evita vive (en cada hotel organizado). La inclusión de ese texto en la revista El Porteño de abril de 1989 suscitó amenazas telefónicas de bombas, indignadas cartas del lector en los diarios y un reclamo de secuestro de la publicación por parte del Concejo Deliberante. No era para menos. La Eva de Perlongher resucita, baja del cielo, reparte marihuana entre los excluídos, tiene relaciones sexuales con varios hombres a la vez, le chupa la verruga a un comisario, arenga a los habitantes de hoteles de bajo fondo: “Grasitas, grasitas míos, Evita lo vigila todo, Evita va a volver por este barrio y por todos los barrios para que no les hagan nada a sus descamisados”. Dicen que el edil justicialista Juan Carlos Suardi leyó fragmentos ofensivos para escandálo de sus colegas, que el intransigente Héctor Renovales le habría exigido que dejara de “proferir esas palabrotas” y que los términos más urticantes fueron suprimidos de la versión taquigráfica de la reunión del Concejo.

Leer más “Un militante de los márgenes”