Poesía estatal

I

Esta noche voy a leer

un poema que no se sostiene

en el papel.

Un poema para ser leído en voz alta

y escuchado en voz baja

o leído en voz baja

y no escuchado

porque ¿quién va a escuchar un poema leído en voz baja?

Cómo decirlo… A propósito, ad hoc, por encargo.

Un poema escrito especialmente para esta noche

tan especial

para vos.

Sí, a vos te hablo,

oh Noche de los Museos

(acá empieza el poema, más o menos). Continuar leyendo «Poesía estatal»

Nos encontramos en Austria y Hungría

Plaza de la Lengua Pablo Katchadjian Jaramillo Peyseré Charly GradinUna intersección imposible o un cruce cercano -según cómo se la vea- en tiempo y en espacio al aniversario no de un deceso sino de una salida de sí completa, de un exit final: Perlongher tuvo hace veinte años su «muerte en bicicleta», Ginsberg hace quince su «muerte y fama». Tamara Kamenszain repreguntaba «es esto hablar de la muerte?» en su lectura de La novela de la poesía durante la primera fecha del ciclo Plaza de la Lengua. Ahora, el próximo jueves en un nuevo encuentro del ciclo leerán Paula Peyseré, Charly Gradin, Alfredo Jaramillo y Pablo Katchadjian. Es a las 19 en la placita Boris Spivakow, detrás del museo del Libro y de la Lengua (entrada por el museo, Las Heras 2555, o por las escaleras de la esquina de Austria y Las Heras). No confundirse de esquina, cruce o frontera: el imperio es austrohúngaro.

Plaza de la lengua

kamenszain bejerman wittner gersbergUna crónica de la lectura de poesía en la plaza el 21 de setiembre y un video que armó Guido Indij en coincidencia con el Día de la Bibliodiversidad. La crónica afirma que hubo mosquitos pero no alcancé a ver ninguno; el video cruza a Bejerman con Kamenszain y a Gersberg con Wittner: lecturas kosher. Doy fe de algunos detalles: sí al perro, sí al vino, sí al viento que desparramó hojas de poema sobre la hierba u hojas de hierba sobre el poema. Casi cursi: calculan que esa noche hubo entre 50 y 70 personas desparramadas con la lengua en la plaza.

El texto fue escrito por Diego Sasturain para el Diario Z.  Dice: Continuar leyendo «Plaza de la lengua»

Place de la langue

Se viene: en medio del invierno preparamos este ciclo (sí, hay mucha oferta en Buenos Aires, pero casi siempre bajo techo y entre cuatro paredes, con escasa posibilidad de abrirse a la calle y exponerse al paseante, leyendo ante un micrófono al aire libre en una zona urbana de acceso público).

Así que intentando recuperar el carácter lúdico y abierto de la antigua ágora como centro de teatralidad y expresión literaria, nos propusimos intervenir poéticamente la placita gestionada por el Museo del Libro y de la Lengua en cuatro encuentros, uno por mes, a las 19 hs. durante la temporada primavera-verano de 2012. Continuar leyendo «Place de la langue»

Recuerdos de la fiesta

Maria Moreno cumple años

La otra noche en la fiesta de cumpleaños de María Moreno vi a Daniel Molina con sus anteojos negros de armazón blanca y después del beso de saludo quise preguntarle sobre sus recuerdos de eventos ocurridos casi treinta años antes en la redacción de la revista El Porteño: ¿había sido Molina, acaso (borgeano), el editor de mis primeros textos, aquel que los recibía para titular, subtitular, copetear e ilustrar? Continuar leyendo «Recuerdos de la fiesta»

El rastreador oculto

Una mini crónica de Matías Capelli en Los Inrockuptibles da cuenta del día en que fue descubierta la presencia de Jorge Álvarez en la terraza de la editorial Mardulce (gracias a un señalamiento de Juan José Mendoza), en uno de los primeros pasos que se fueron dando hasta llegar a la muestra-homenaje que en estos días de abril finaliza en la Biblioteca Nacional. Capelli llama apropiadamente «El cazador oculto» (de talentos, se supone) a Jorge Álvarez pero ignora que ese «alguien del público» que llamó la atención sobre la presencia de Álvarez es quien escribe este mismo post. Con un poquito más de investigación, la historia hubiera salido redonda y, quizá, con menos frío (como en Alaska). El texto de Capelli puede leerse con un click acá. La otra crónica, en primera persona del rastreador oculto, se lee por aquí.