Hace 20 años, Néstor Perlongher se deslizaba por los últimos tramos de una «larga y penosa enfermedad» llamada Sida en su departamento de Sao Paulo. Estas imágenes corresponden, en cambio, a tiempos más felices, seguramente una fiesta a principios de los 80. A propósito del título de su cuento «Evita vive (en cada hotel organizado») -consigna del Movimiento de Inquilinos Peronistas-, quisiera recordarlo hoy, en vísperas de las «Jornadas Néstor Perlongher-20 años» que organizan Paula Siganevich y Cecilia Palmeiro para el 27 y 28 de noviembre en la Biblioteca Nacional. De los varios textos que en estos días mencionan el aniversario o aprovechan para meter letra en el periodismo cultural, destaco el de Mabel Bellucci «Relaciones carnales» en Las 12 de Página, donde se revisa el vínculo entre feminismo, revolución y liberación sexual que Néstor advirtió como pocas entre las vanguardias de los 70.
Aquí va en digital el artículo que escribí para la antología Lúmpenes peregrinaciones, publicada en 1996 por Beatriz Viterbo, con selección de Adrián Cangi y Paula Siganevich:





