Una caja de ideas y argumentos

La reedición de la única versión castellana de Cuadernos norteamericanos de Nathaniel Hawthorne, con traducción y prólogo de Eduardo Berti, es una excelente noticia para lectores no especializados y de los otros. Poe destacó la peculiaridad de ese tono tranquilo y reposado con el que Hawthorne presentó ideas que asombran por su naturalidad, como cuando uno dice “cómo no se me ocurrió antes”, aunque también criticó el uso excesivo de la alegoría que interfiere en muchos de sus temas. Borges le reprochó que solo concibiera situaciones para después buscar o elaborar personajes que las representaran, aunque también afirmó que había encontrado en los cuentos de Hawthorne el mismo sabor que en los de Kafka, como dijo en una conferencia de 1949 en el Colegio Libre de Estudios Superiores; de allí salió el célebre dictamen “un gran escritor crea sus precursores”. Continuar leyendo «Una caja de ideas y argumentos»

Poesía estatal ilustrada

La idea de armar un libro con versos propios que leí en público comenzó a concebirse a partir de una «noche de los museos» de Buenos Aires en 2012, dentro del ciclo Plaza de la Lengua que coorganizaba junto a Ariel Idez en la placita Boris Spivakow del Museo del Libro y de la Lengua, que por esos años tenía de directora a María Pía López. Aquella noche propuse como actividad especial hacer una lectura con micrófono abierto, con lista de inscriptos (se acercaron muchas personas amigas) y cuando llegó mi turno leí fragmentos de ese largo verso que más tarde, ampliado, dio título a este libro.

El criterio para esta edición fue reunir poemas escritos ad hoc, para ser leídos en determinado tiempo y lugar, a lo largo de cuatro décadas. Podría decirse que componen un libro casi documental, ilustrado con algunos dibujos que hice sin pensarlo mucho, años atrás, en ratos que no tenían relación aparente con estos textos, cuando ni se me pasaba por la cabeza imaginar que esos trazos hechos al correr del lápiz o la birome podían llegar a ver la luz o la oscuridad del papel impreso.

A veces digo versos y no poemas porque me parece que la mayoría de los que integran esta selección bien podrían quedar en el paso a nivel o terreno de esas letras de canciones que al ser impresas salen como desnudas, a la intemperie, carentes del gesto, de la voz que desafina o acierta, del ritmo visible de la respiración en escena. Como materia prima sin valor agregado. Pero en esto puede que me equivoque.

También digo versos y no poemas por alguna otra razón que no sé explicar. Pasa como con los chistes (la poesía también puede ser un chiste, y viceversa). No sé qué es la poesía, pero si hay que explicarla ya no será poesía. Continuar leyendo «Poesía estatal ilustrada»

Un cronista desgarrado

La selección de crónicas y ensayos Una experiencia del mundo (Excursiones, 2016) presenta parte de la prosa periodística de un autor que, habiéndose iniciado en Trilce como un metafísico de la libertad y la ruptura total de normas de la lógica y la sintaxis, durante su exilio parisino adoptaría una concepción más plana, simplista y dogmática de la literatura y la vida cultural. Continuar leyendo «Un cronista desgarrado»

El último consejo de Kurt Vonnegut

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Una tarde de marzo, sobre el final demorado de un largo invierno, Kurt Vonnegut (1922-2007) salió de su casa en Manhattan quizá para sacar a su perrito, a fumar, a hacer ambas cosas o lo que sea. La cuestión es que se resbaló o tropezó en los escalones de la entrada, que podían tener un poco de hielo residual, todo ello agravado por el riesgo de enredarse con la correa del perro, y se rompió la cabeza en la caída. Más allá de las especulaciones, esto es certeza: tras el accidente fue internado con traumatismo de cráneo y falleció inconsciente el 11 de abril de 2007. A partir de este día, la disputa sobre sus últimas expresiones contribuyó a alimentar por un tiempo a los buitres del discurso ajeno que suelen saciar su hambre de palabras finales célebres con carne de todo tipo, fresca o podrida. Continuar leyendo «El último consejo de Kurt Vonnegut»

La murga y los polacos

Las comparaciones entre épocas y nacionalidades tienden a deslizarse hacia el lugar común, pero cuando el observador combina sentido del humor con espíritu crítico, su mirada puede tajear la superficie y hundirse como bisturí en el cuerpo de las costumbres. Es la operación que hizo Witold Gombrowicz en Argentina, sobre todo luego de que la radio Free Europe le ofreciera una beca de $100 dólares mensuales en la segunda mitad de la década del ‘50. Con ese ingreso pudo viajar y escribir sin la disyuntiva de la pobreza o el agobio de un empleo fijo como el del Banco Polaco en el que trabajó ocho años. En contraprestación, escribió dos series de crónicas radiofónicas que serían difundidas en aquella radio financiada por la CIA con el objetivo de penetrar la Cortina de Hierro en tiempos de la guerra fría. Una de ellas se tituló “Recuerdos de Polonia” y la otra, “Peregrinaciones argentinas”. Esta última es la que ahora se vuelve accesible en castellano por traducción de Bozena Zaboklicka y Frances Miravitlles. Continuar leyendo «La murga y los polacos»

La insurrección de las cosas

ponge2Mientras publicaba su extensa obra en francés a lo largo del siglo XX, en castellano fue apenas conocido: al principio en la revista Sur, que entre 1945 y 47 presentó ediciones bilingües de sus poemas “Orillas del mar” y “Del agua”, según traducción de Borges, y luego en la revista Opium en 1956 por versiones de Enrique Molina. Sus fechas de nacimiento y muerte (1899-1988) encierran un recorrido del siglo por etapas. Surrealista, socialista, comunista, partisano contra la ocupación nazi, simpatizante de Tel Quel, gaullista y poeta premiado por la Academia Francesa y la Legión de Honor, Francis Ponge siempre se esforzó porque sus ideas y adhesiones circunstanciales no colonizaran su aventura poética y política, esa “toma de partido por las cosas” que constituyó su gesto más rebelde y subversivo. Continuar leyendo «La insurrección de las cosas»

El Tata

el tata luis leonardiAsí lo conocían en el Marchini, ese arroyo de agua escasa, apenas navegable si hay viento norte, que llega o sale al Sarmiento cerca del muelle La Esmeralda, ahí donde el río cambia de nombre quizá por un error de cartografía, como él mismo decía. Un isleño típico, o sea, alguien que no nació en la isla pero se aquerenció a tal punto que solo podían sacarlo con los pies para adelante y las botas (de goma) puestas. Continuar leyendo «El Tata»

Mejor se garcha en la pampa

correrias de un infielAdaptación y vuelta de tuerca al título que iba a poner Javier Gasparri a su artículo «Mansilla: La promiscuidad de los cuerpos» donde aparece este comentario a Correrías de un infiel:

“Mejor se coge en la Pampa” fue el primer título dado a este trabajo, aún sin desconocer el posible anacronismo impertinente del término “coger” en el siglo XIX y en la literatura de Mansilla. Sin embargo, además del mérito efectista, tenía una serie de motivaciones específicas. Por un lado, era el modo de poder retomar la magnífica expresión de Mansilla (“mejor se duerme en la Pampa”) para imprimirle una torsión o un desvío en relación con lo que no se interesó en articular, además de ser también una imitación –cual enrarecido homenaje- del inspirador ensayo de Cristina Iglesia que toma esa frase de Mansilla como título. Y por otro lado, este trabajo contemplaba una indagación –finalmente no efectuada- por el texto Correrías de un infiel, de Osvaldo Baigorria, donde luego de un siglo la frase sí pudo afirmarse (no necesariamente de modo literal pero sí en su concepto). De allí, entonces, una suerte de arco en torno a la valoración de la sexualidad entre los indios: Mansilla es el reverso negativo, o el silencio elocuente, de esta frase-señuelo que luego Baigorria sí formula mediante su regodeo festivo. Y la ocasión para hablar de esa narración de Baigorria no se haría esperar. Continuar leyendo «Mejor se garcha en la pampa»

Un hereje en la hoguera

wilhelm reich osvaldo baigorria

Es probable que Wilhelm Reich (1897-1957) se precipitase en su camino a la demencia cuando sesenta toneladas de sus textos impresos y manuscritos fueron incinerados en Nueva York en 1956 bajo la acusación de promover la energía vital que él denominaba “orgón”: entre ellos, La función del orgasmo y Psicología de masas del fascismo, que antes habían sido quemados por los nazis. Un año más tarde moriría en la prisión federal de Lewisburg, Pensilvania, al mismo tiempo que allí era encarcelado Samuel Roth, editor de El amante de Lady Chatterley entre otros libros prohibidos por “obscenos”. Continuar leyendo «Un hereje en la hoguera»

Rapsodia sobre el lado salvaje

En Walking (Caminar), esa conferencia que Henry David Thoreau solía dar en sus últimos años de vida y que fue conocida postmortem en forma de ensayo, puede encontrarse lo mejor de ese “noble rebelde”, como lo llamó Virginia Woolf. Este pequeño libro (publicado en Argentina por Interzona) ofrece una síntesis del pensamiento y estilo de un escritor al mismo tiempo vitalista y puritano, libertario y naturista que llamaba a desertar de la sociedad pero podía amar “el sonido de una trompeta en una noche de verano que por su salvajismo, sin ironizar, me recuerda los aullidos de las bestias en sus bosques de origen”. Continuar leyendo «Rapsodia sobre el lado salvaje»