Reseña del último libro de Beatriz Sarlo, Viajes: De la Amazonia a las Malvinas, con título y texto original. Salió publicada en Perfil Cultura el 10/08/14 bajo el titulo «Enlaces intensos por la América ignota». Una ocasión, quizá, para recordar esas otras voces que se alzaron contra la guerra, como la de Néstor Perlongher en estos ensayos breves de 1982, y también para poner en perspectiva a la utopía como ficción aplicada, o las islas como utopía).
La recuperación de periplos de juventud mediante la descripción de fotos de época y la reposición de datos complementarios a través de investigaciones realizadas medio siglo después son los métodos privilegiados en Viajes… Pero sus páginas más conmovedoras y polémicas tal vez sean las del capítulo final del libro, “Una extranjera en las islas”. Es en esta crónica extensa de la visita a Malvinas, en marzo de 2013, cuando Beatriz Sarlo fue enviada por el diario La Nación a cubrir el referéndum isleño, donde los otros relatos de viaje brillarán en todo sentido y al mismo tiempo comenzarán a eclipsarse como los territorios ideológicos y las islas perdidas de la utopía de décadas pasadas.
De las memorias de niñez de Sarlo, cuando en los ’40 iba de vacaciones con su familia a Deán Funes, Córdoba, y se encontraba con migrantes rurales europeos y criollos pobres que serán sus primeros “otros”, el libro pasa a los viajes mochileros, narrados por un “nosotros” que incluye por momentos a toda una generación y a veces a un grupo de cuatro jóvenes de las llamadas “capas medias” –otros dirán “pequeña burguesía”– que en los 60 salían de campamento a buscar la experiencia de vivir en zonas remotas de una fantaseada América Latina. En un grand tour latinoamericanista, estos jóvenes viajaban a la selva amazónica o a la Puna, o descendían a una mina para conocer de cerca a sus idealizados proletarios y campesinos y confirmar, a través del lente de lo que Sarlo llama “ideología optimista”, los signos de un camino hacia la revolución que a corto plazo la historia se encargaría de desmentir. Una ideología sometida a crítica desde la propia teoría del viaje que aquí se propone, donde lo que importa son los “saltos de programa”, los acontecimientos no previstos y que pueden convertir hasta las vacaciones más inofensivas en una experiencia en la que uno encontrará no aquello que fue a buscar sino todo lo contrario.
Esta teoría se apoya en ejemplos ligeros, en desplazamientos sutiles, no en cortes drásticos o intensos: se trata de saltos sin sobresaltos, sin un choque fatal, un secuestro, una deportación o una bala casi accidental, como aquella del film Babel de González Iñárritu. Pero tienen su nivel de riesgo, porque la candidez habría llevado a esos “viajeros ideológicos” a una aldea de la Amazonia peruana sin saber que se hallaban entre jíbaros o a entusiasmarse con una insurgencia boliviana que pronto terminaría derrotada. Las notas al final, y otros datos duros dentro del cuerpo del libro, amplían información sobre los lugares y los seres humanos encontrados en el camino, aunque algunas largas descripciones vuelven tediosa la lectura.
Continuar leyendo «La posibilidad de unas islas»