
Supongo que este 29 de mayo cumplirías años con tristeza y vergüenza ajena por todo lo que hizo el gobierno argentino en contra de la salud pública en menos de dos años y medio. Como médica de terapia intensiva en hospital municipal, además de homeópata y neumunóloga, sabrías que se redujo en más del 40% el presupuesto del Ministerio de Salud, junto a la reciente quita de $63.000 millones para la compra de medicamentos, programas de prevención y envíos de fondos a las provincias. Que hubo recortes directos en los programas de lucha contra el cáncer, disminución de presupuesto en el INCUCAI (para quienes no lo saben, es el instituto que coordina los implantes de órganos), reducciones en partidas para insumos en programas para VIH, enfermedades de trasmisión sexual y tuberculosis, desfinanciamiento de hospitales universitarios y nacionales y de entidades de referencia científica como la Administración Nacional de Laboratorios e institutos como el Malbrán, el cierre del programa REMEDIAR (que garantizaba acceso gratuito a remedios esenciales para personas sin cobertura médica), el abandono del PAMI y la catastrófica salida de la OMS, que compromete la seguridad sanitaria del país, niega el acceso en tiempo real a redes globales de alerta temprana ante brotes o pandemias e impide participar en programas internacionales para controlar enfermedades endémicas. Todo esto mientras avanzan enfermedades que hace años no eran un problema en Argentina como la sífilis, la tos convulsa y el sarampión.
Continuar leyendo «En la salud y en la enfermedad»